{"id":114882,"date":"2026-01-18T06:18:27","date_gmt":"2026-01-18T12:18:27","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=114882"},"modified":"2026-01-18T06:17:53","modified_gmt":"2026-01-18T12:17:53","slug":"erik-el-rojo-el-primer-colonizador-de-groenlandia-era-como-un-personaje-de-una-pelicula-del-oeste-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/erik-el-rojo-el-primer-colonizador-de-groenlandia-era-como-un-personaje-de-una-pelicula-del-oeste-papel\/","title":{"rendered":"Erik el Rojo, el primer colonizador de Groenlandia: \u00abEra como un personaje de una pel\u00edcula del Oeste\u00bb | PAPEL"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-light-green-cyan-background-color has-background has-medium-font-size\">&#8216;El oro de los vikingos&#8217;, de Eleanor Barraclough, narra la asombrosa llegada de los europeos en el a\u00f1o 985 a la tierra por la que hoy se rompe el mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17685876948690-1024x683.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-114883\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17685876948690-1024x683.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17685876948690-300x200.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17685876948690-768x512.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17685876948690.webp 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Thorvald, el hijo de Erik el Rojo, herido por una flecha en su desembarco en Am\u00e9rica, en un grabado de 1901 del artista Henry Davenport.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e74b3db25211ff3493f6ceddfea5b52d\"><strong>Luis Alemany \/ PAPEL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Madrid<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Este es un resumen de la colonizaci\u00f3n n\u00f3rdica de Groenlandia entre los siglos X y XIV, tal y como aparece contada en el libro&nbsp;<em>El oro de los vikingos<\/em>, de Eleanor Barraclough (\u00c1tico de los Libros): en el a\u00f1o 982, Erik el Rojo fue expulsado de Islandia, desterrado por un asesinato que hab\u00eda cometido. Erik conoc\u00eda por entonces la historia de un hombre llamado Gunnbjorn, alguien que hab\u00eda visto la costa de Groenlandia porque una tormenta arrastr\u00f3 su barco hacia el norte pero ni lleg\u00f3 a desembarcar. As\u00ed que el forajido zarp\u00f3 en esa direcci\u00f3n. No fue un caso tan extra\u00f1o. Muchas islas del Atl\u00e1ntico Norte fueron colonizadas por los vikingos en expediciones similares, basadas en las leyendas tanto como en las casualidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo importante es que Erik tuvo suerte. Dio con Groenlandia y, durante tres a\u00f1os de exilio, recorri\u00f3 su costa con la idea de crear un asentamiento en ella. \u00bfSer\u00eda posible cultivar algo? \u00bfSobrevivir\u00eda el ganado? \u00bfHabr\u00eda riquezas con las que comerciar con el viejo mundo? La costa occidental no era apta por su orograf\u00eda y por el viento imperante, el piteraq (\u00ablo que te hiere\u00bb, en el idioma n\u00f3rdico antiguo oriental). Pero en el extremo sur de Groenlandia Erik encontr\u00f3 un fiordo propicio. En el a\u00f1o 985, volvi\u00f3 a casa y sedujo a su familia y a sus amigos con la promesa de una tierra verde (green-land) y pr\u00f3spera en la que volver a empezar. Ese a\u00f1o, Erik parti\u00f3 con 25 barcos: 14 de ellos llegaron a su destino, al lugar que recibir\u00eda el nombre de Eystribygg\u00f0, el Asentamiento Oriental. Empez\u00f3 as\u00ed la colonizaci\u00f3n n\u00f3rdica de Groenlandia, un territorio que llevaba 1.000 a\u00f1os despoblado y que es hoy la costura por la que se rompe la alianza de 80 a\u00f1os de Europa y Estados Unidos y, quiz\u00e1, el mundo basado en el derecho internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background\">Para saber m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/01\/16\/17685801948690.jpg\" alt=\"Donald Trump, este viernes en la Casa Blanca\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Geopol\u00edtica.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/economia\/2026\/01\/16\/696a64b5fc6c83982d8b458f.html\">Trump amenaza con aranceles a los pa\u00edses que no apoyen su plan para Groenlandia<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/01\/15\/17685081972676.jpg\" alt=\"Unos trabajadores con la bandera nacional de Groenlandia en Nuuk.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>El futuro de la isla \u00e1rtica.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/01\/15\/69694ae821efa01d2b8b459c.html\">La independencia de Groenlandia en suspenso: \u00abDesde que Trump lleg\u00f3 a la Casa Blanca la actividad econ\u00f3mica se ha frenado\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"cardTitle_signUp\"><\/h2>\n\n\n\n<p>Las mejores historias, cr\u00f3nicas y reportajes en profundidad. Para entender la realidad sin l\u00edmite de espacio y tiempo.Correo electr\u00f3nico introducido:losperiodistas.com.mx@gmail.comCambiarApuntarme<\/p>\n\n\n\n<p><em>El oro de los vikingos&nbsp;<\/em>lleg\u00f3 a las librer\u00edas espa\u00f1olas al final del a\u00f1o 2025, justo antes de ser reconocido por&nbsp;<em>The Times&nbsp;<\/em>como el mejor libro de Historia del a\u00f1o pasado. En sus 384 p\u00e1ginas, Barraclough escribe una de esas&nbsp;<em>historias-de-todo&nbsp;<\/em>que explican&nbsp;<strong>un mundo completo<\/strong>, el de los vikingos. Sus guerras, sus bromas, sus casas, su manera de emparejarse y de tener relaciones sexuales, su riqueza, su pobreza, sus dioses, su forma de criar a los ni\u00f1os&#8230; Muchas de las mejores p\u00e1ginas de&nbsp;<em>El oro de los vikingos&nbsp;<\/em>tienen que ver conGroenlandia, la m\u00e1s audaz de las aventuras de los escandinavos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTendemos a minimizar el reto incre\u00edble que supuso llegar hasta Groenlandia desde Islandia\u00bb, dice Barraclough. \u00abHay una parte de casualidad, como en muchos de los descubrimientos de la expansi\u00f3n n\u00f3rdica.Pero tambi\u00e9n es evidente que ten\u00edan que ser marinos extraordinarios\u00bb. Para tener una escala, la traves\u00eda entre Islandia y Eystribygg\u00f0 es de 1.400 kil\u00f3metros, la misma que separa la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica de Canarias. \u00abY, a\u00fan as\u00ed, lo verdaderamente excepcional del caso de Groenlandia es que los pobladores&nbsp;<strong>no se limitaron a tocar tierra, echar un vistazo y volverse, sino que se quedaron 500 a\u00f1os all\u00ed<\/strong>, hicieron un hogar de Groenlandia\u00bb.En la entrevista con ELMUNDO, Barraclough emplea casi siempre la palabra inglesa norse, o sea, n\u00f3rdico. En cambio, en su libro, los gentilicios n\u00f3rdico y vikingo aparecen escritos como sin\u00f3nimos.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s datos: esos escandinavos llegaron a Groenlandia en una \u00e9poca de temperaturas altas, el&nbsp;<strong>Per\u00edodo C\u00e1lido Medieval&nbsp;<\/strong>(entre los a\u00f1os 900 y 1300), y se fueron cuando empez\u00f3 la llamada&nbsp;<strong>Peque\u00f1a Edad de Hielo&nbsp;<\/strong>(hasta 1850, aproximadamente). El dato es importante para explicar su persistencia. Los primeros colonos vivieron de la ganader\u00eda: cabras, ovejas, algunas vacas y nada de cerdos, y de una agricultura de subsistencia. Pero muy pronto, en menos de 10 a\u00f1os, los groenlandeses descubrieron una fuente de riqueza formidable que estaba a su alcance: las grandes colonias de morsas que se ofrec\u00edan, grandes y mansas, en la bah\u00eda de Disko.<\/p>\n\n\n\n<p>Las morsas eran valiosas por su piel, que serv\u00eda para hacer cuerdas irrompibles, ideales para la navegaci\u00f3n pero, sobre todo, por&nbsp;<strong>el marfil de sus colmillos, que lleg\u00f3 a venderse en Bizancio y Bagdad y que costaba fortunas<\/strong>. Por eso, 10 a\u00f1os despu\u00e9s de la llegada de Erik y su gente a Eystribygg\u00f0, una nueva expedici\u00f3n se asent\u00f3 500 kil\u00f3metros al norte, en un fiordo mucho m\u00e1s fr\u00edo pero m\u00e1s cerca de las morsas. Su nueva comunidad recibi\u00f3 el nombre de Vestribygg\u00f0, Asentamiento Norte, y ha quedado registro de 75 casas en sus uelo. En el sureste hubo, al menos,&nbsp;<strong>570 casas&nbsp;<\/strong>aunque es probable que unas sustituyeran a otras, que no todas las viviendas estuvieran pobladas simultaneamente. Seg\u00fan Barraclough, los groenlandeses de origen escandinavo nunca fueron m\u00e1s \u00abde unos pocos miles\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 limitaba su modo de vida?&nbsp;<strong>La isla carec\u00eda de metales y de madera<\/strong>. El combustible con el que calentar los hogares se basaba en el esti\u00e9rcol y su agricultura era viable pero estaba limitada a unos pocos cultivas. Los cereales, por ejemplo, no sobreviv\u00edan al fr\u00edo. La supervivencia, tal y como la describe El oro de los vikingos, depend\u00eda del suministro de bienes b\u00e1sicos llegados desde Noruega. De hecho, los hijos de Erik, Thorvald y Eliff, siguieron su viaje hacia el oeste en busca de madera y&nbsp;<strong>llegaron hasta Terranova donde encontraron bosques.&nbsp;<\/strong>Pero el viaje era tan largo (otros 3.200 kil\u00f3metros de navegaci\u00f3n) que la empresa americana fue ef\u00edmera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/01\/16\/17685876953653.jpg\" alt=\"Erik el Rojo, en un retrato island\u00e9s del siglo XVII.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Erik el Rojo, en un retrato island\u00e9s del siglo XVII.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Un paso atr\u00e1s: \u00bfqu\u00e9 debemos saber de Erik el Rojo?&nbsp;<strong>\u00bfCu\u00e1l fue su crimen?&nbsp;<\/strong>\u00bfEra parte de las \u00e9lites de Islandia? \u00bfEstuvo solo en su exilio?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLo que sabemos viene de dos sagas,&nbsp;<em>La saga de Erik el Rojo&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>La saga de los groenlandeses<\/em>, que son posteriores [escritas hacia el a\u00f1o 1300] y que son problem\u00e1ticas como fuentes\u00bb, explica Barraclough.\u00abPero hay ideas evidentes. El crimen de Erik no fue uno, sino dos.Primero lo desterraron de Noruega por un asesinato y lleg\u00f3 a Islandia. All\u00ed se cas\u00f3 y tuvo hijos pero&nbsp;<strong>volvi\u00f3 a meterse en l\u00edos por un pr\u00e9stamo. Esa era una conducta muy vikinga<\/strong>. As\u00ed que asesin\u00f3 a su vecino y volvieron a expulsarlo de su comunidad durante tres a\u00f1os.O sea, un castigo menor. Es dif\u00edcil creer que sobreviviese solo en su viaje, pero es lo que cuenta su saga&#8230; Erik era alguien que deb\u00eda de tener una situaci\u00f3n de privilegio social porque su destierro fue temporal, pero tambi\u00e9n ten\u00eda un car\u00e1cter volc\u00e1nico. Era un l\u00edder que arrastraba a la gente y a la vez un individualista. Era como un personaje de una pel\u00edcula del Oeste\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, su retrato de la vida en Groenlandia es de unos inviernos muy largos en los que todo el mundo conviv\u00eda en torno a un fuego y cos\u00eda, con los beb\u00e9s y los perros por medio&#8230; Casi como un matriarcado. Y eso parece contradictorio con la imagen del mundo de forajidos y cazadores de morsas.Esa pregunta tiene dos respuestas. Por un lado, las condiciones de vida enGroenlandia eran tan extraordinariamente duras que la supervivencia pasaba por la cooperaci\u00f3n. La caza era la gran fuente de riqueza, pero el trabajo con las lanas era igual de importante para sobrevivir. La otra respuesta tiene que ver con el hielo: en muchas civilizaciones, las mujeres no han dejado registro material porque el mundo de las mujeres era el de la materia org\u00e1nica y no el de los metales y las espadas.Las mujeres trabajaban en la comida y en los textiles, que no aparece en los yacimientos. En Groenlandia pasa algo excepcional: el hielo nos ha permitido conservar esos registros org\u00e1nicos y entender el papel de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo eso: el fr\u00edo ha permitido incluso descubrir la baja literatura de los vikingos:&nbsp;<strong>sus bromas y sus cotilleos<\/strong>, sus relatos sobre qui\u00e9n se acost\u00f3 con qui\u00e9n, sobre qui\u00e9n ten\u00eda orejas enormes y qui\u00e9n ceceaba, inscritos en materiales de segunda que normalmente no tendr\u00edan que haber llegado a nuestro tiempo. \u00abSu humor es brutal y un poco infantil pero tambi\u00e9n es conmovedor\u00bb, dice Barraclough. \u00abY hay algo m\u00e1s: la colonizaci\u00f3n de Groenlandia coincide con el momento en el que los n\u00f3rdicos se hicieron cristianos.Su mundo todav\u00eda era confuso entre el paganismo y la nueva fe, y todo pod\u00eda ser. Pod\u00edan ser los brujos y los obispos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 desapareci\u00f3 ese mundo? Primero,&nbsp;<strong>empezaron a escasear las morsas<\/strong>. Los cazadores tuvieron que viajar cada vez m\u00e1s al norte para encontrar a sus v\u00edctimas. Despu\u00e9s, lleg\u00f3 el fr\u00edo. El territorio apto para el cultivo y la ganader\u00eda se redujo.A\u00fan m\u00e1s grave fue el par\u00f3n en el comercio. Con la peque\u00f1a edad de hielo, los noruegos dejaron de navegar hacia Groenlandia porque la traves\u00eda se les volvi\u00f3 demasiado arriesgada. Y la peste negra contrajo el comercio en todo el mundo.&nbsp;<strong>Desconectados del exterior<\/strong>, los tataranietos de Erik descubrieron que su mundo ya no era viable despu\u00e9s de cinco siglos de prosperidad. \u00abLos vikingos no se fueron de Groenlandia por un colapso. Simplemente cerraron las puertas de sus casas y volvieron a Europa\u00bb, dice Barraclough.<\/p>\n\n\n\n<p>Los inuit hab\u00edan llegado a Groenlandia desde Am\u00e9rica hacia el a\u00f1o 1200.&nbsp;<strong>Escandinavos y esquimales llegaron a encontrarse en los campos de caza de las morsas<\/strong>, pero solo estos \u00faltimos pudieron sobrevivir en la Peque\u00f1a Edad de Hielo. Como eran n\u00f3madas y no depend\u00edan de la agricultura, su aparente debilidad tecnol\u00f3gica habr\u00eda de convertirse en su fuerte a la hora de salir adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHay algo curioso\u00bb, cuenta Barraclough.\u00abEn el siglo XVIII, cuando el reino de los daneses y los noruegos se lanz\u00f3 a colonizar Groenlandia, lo hizo porque&nbsp;<strong>hab\u00edan llegado noticias a Europa de que hab\u00eda pobladores<\/strong>. Y los daneses creyeron que esos groenlandeses eran descendientes de aquella otra colonizaci\u00f3n vikinga y que su responsabilidad era rescatar a sus compatrioras de la barbarie\u00bb. Cuando llegaron al hielo, descubrieron que los groenlandeses no eran rubios ni ten\u00edan los ojos claros. \u00abGroenlandia es un territorio y una cultura que ha sufrido mucho el colonialismo de los \u00faltimos siglos. Ahora, estamos ante una disputa que tiene que ver con Estados Unidos y con Dinamarca.Y por supuesto que Groenlandia es una parte importante en la historia de Dinamarca, pero no es lo mismo que Dinamarca. Una vez m\u00e1s, Groenlandia queda marginada de su propia historia\u00bb, termina la autora de&nbsp;<em>El oro de los vikingos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/2026\/01\/16\/696a790ee85ece12548b459a.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/2026\/01\/16\/696a790ee85ece12548b459a.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;El oro de los vikingos&#8217;, de Eleanor Barraclough, narra la asombrosa llegada de los europeos en el a\u00f1o 985 a 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