{"id":114772,"date":"2026-01-15T07:50:31","date_gmt":"2026-01-15T13:50:31","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=114772"},"modified":"2026-01-15T07:50:32","modified_gmt":"2026-01-15T13:50:32","slug":"podemos-mentir-para-salvar-una-vida-kant-nos-recuerda-por-que-hemos-de-aceptar-nuestros-limites-ideas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/podemos-mentir-para-salvar-una-vida-kant-nos-recuerda-por-que-hemos-de-aceptar-nuestros-limites-ideas\/","title":{"rendered":"\u00bfPodemos mentir para salvar una vida? Kant nos recuerda por qu\u00e9 hemos de aceptar nuestros l\u00edmites | Ideas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">En un texto discutido y a veces ridiculizado, el fil\u00f3sofo ilustrado defiende la importancia de decir verdad adem\u00e1s de nuestras limitaciones a la hora de calcular los efectos de nuestras acciones. Lo explica la fil\u00f3sofa Susan Neiman en \u2018El mal en el pensamiento moderno\u2019, del que \u2018Ideas\u2019 adelanta un extracto<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"697\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/SFBZCM4FM5FV5IXR3UHVYET3TE-1024x697.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-114773\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/SFBZCM4FM5FV5IXR3UHVYET3TE-1024x697.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/SFBZCM4FM5FV5IXR3UHVYET3TE-300x204.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/SFBZCM4FM5FV5IXR3UHVYET3TE-768x523.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/SFBZCM4FM5FV5IXR3UHVYET3TE.avif 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">&#8216;Kant y sus amigos en la mesa&#8217;, por Emil Doerstling (1900). Science History Images \/ Alamy \/ CORDON PRESS<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c133924712b3d565bdbca0c920a62007\"><strong>Susan Neiman \/ Ideas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<\/em>Sobre el supuesto derecho a mentir por motivos altruistas\u201d considera el caso siguiente. Un amigo inocente se refugia en nuestro s\u00f3tano de un asesino que lo persigue. Si el criminal llega a nuestra puerta para indagar su paradero, \u00bfdebemos mentirle?&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/immanuel-kant\/\">Kant&nbsp;<\/a>dice que no, y sus razones nos desconcertar\u00e1n. Es posible que si uno miente y dice que nuestro amigo est\u00e1 en alg\u00fan otro lugar, el asesino deje la casa para continuar su persecuci\u00f3n y vaya directamente contra nuestro amigo, quien acaba de escapar por la ventana del s\u00f3tano en busca de lo que \u00e9l cre\u00eda su seguridad. Este argumento ha parecido tan espantoso que se ha utilizado para sostener que en su vejez Kant sufri\u00f3 alzh\u00e9imer. Los enemigos de Kant han estado encantados con lo que ven como un caso de rigorismo que lleva al absurdo. Si otros pasajes de Kant parecen formalistas y ciegamente atenidos a las reglas, ninguno parece ofrecer una mejor raz\u00f3n para rechazar su filosof\u00eda moral que este que propone que traicionar al amigo es preferible que decir una mentira. La mayor\u00eda de los kantianos est\u00e1n de acuerdo en que esta es la idea central del ensayo. Pero, arguyendo que ser\u00eda err\u00f3neo considerar esto como una consecuencia de&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2024-04-14\/kant-el-sabio-solitario-que-nos-hace-entrar-en-razon.html\">la \u00e9tica kantiana&nbsp;<\/a>en su conjunto, optan por rescatarla y dejan a un lado esta breve obra.M\u00e1s informaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2024-04-14\/kant-el-sabio-solitario-que-nos-hace-entrar-en-razon.html#?rel=mas_sumario\">Kant, el sabio que nos hizo mejores ciudadanos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A primera vista el ensayo parece en efecto rid\u00edculo: su argumento central resulta menos apropiado para la filosof\u00eda que para una bufonada. La imagen del encuentro entre el asesino y su v\u00edctima basta para provocar carcajadas o cejas alzadas \u2014si no fuera tambi\u00e9n la imagen de una tragedia\u2014. Pero, tan seguramente como la comedia, la tragedia vive de equ\u00edvocos, oportunidades perdidas o atrapadas en una fracci\u00f3n de segundo, senderos cruzados en el menos esperado de los momentos, intenciones que dieron en blancos que no se pretend\u00eda alcanzar. Se trata, en breve, del poder de lo contingente, y de la importancia del hecho de que nosotros no dominamos el mundo natural. El comentario de Kant sobre el asesino recalca todo eso. Su argumento no era que sea mejor traicionar al amigo que mentir sobre su paradero, y menos a\u00fan que decir mentiras sea un destino peor que la muerte. Aunque muchos lectores lo pasen por alto, Kant&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/08\/22\/opinion\/1503395946_889112.html\">estaba dispuesto a considerar la posibilidad de mentir<\/a>&nbsp;para proteger el fr\u00e1gil ego de un autor. Esto muestra un saludable escepticismo respecto a decir la verdad que contradice su reputaci\u00f3n y nos deja ver que se permitir\u00eda mentir para \u2014en caso de tener \u00e9xito\u2014 proteger asimismo otras cosas. Su argumento era, m\u00e1s bien, uno que no nos gusta o\u00edr: nuestro dominio sobre las consecuencias de nuestras acciones es en realidad muy peque\u00f1o. Lo que descansa en nuestras manos es la propia buena intenci\u00f3n.M\u00e1s informaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2024-04-14\/kant-el-sabio-solitario-que-nos-hace-entrar-en-razon.html#?rel=mas_sumario\">Kant, el sabio que nos hizo mejores ciudadanos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s sencillo descartar a Kant que descartar las implicaciones de su ensayo, una vez que las tomamos seriamente. Lo absurdo de este ejemplo recalca tanto la profundidad como los alcances de la contingencia. La madurez es un tema y una meta de toda la filosof\u00eda kantiana; aceptar nuestros l\u00edmites es siempre parte de ella, as\u00ed como de otras demandas, m\u00e1s comunes, de ir creciendo. El \u00faltimo ensayo sugiere que incluso la madurez no es una opci\u00f3n, pues parece no haber l\u00edmites para los l\u00edmites de nuestra potestad. Podemos desechar los sue\u00f1os de revoluci\u00f3n, sentar cabeza y cuidar un huerto con nuestros amigos. \u00bfQu\u00e9 puede detener a un asesino demente para que no irrumpa all\u00ed? \u00bfQu\u00e9 garantiza un acceso seguro a la ruta de escape ideada para eludirlo? Como no hay un l\u00edmite para nuestra falta de poder, no hay tampoco un l\u00edmite para la cantidad de cosas que pueden ir mal. Meditar en ellas puede ser una receta para la comedia o para una especie de neurosis paralizante, pero no son menos numerosas por el hecho de que para vivir bien necesitemos olvidarnos de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las vidas bien llevadas, como la madurez, parecen depender de&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2025-06-24\/atrevete-a-dudar-una-defensa-de-la-moderacion.html\">la moderaci\u00f3n<\/a>. A esto nos exhortaron pensadores griegos, como&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020\/02\/18\/babelia\/1582024847_849277.html\">S\u00f3crates<\/a>, a quien Nietzsche culpaba por la muerte de la tragedia y el nacimiento de un mundo que evita tanto la tragedia como los cuentos de hadas. Es un mundo donde&nbsp;<a href=\"https:\/\/cincodias.elpais.com\/cincodias\/2013\/10\/03\/el_puente\/1380819442_138081.html\">Edipo y Yocasta&nbsp;<\/a>resultan ser primos hermanos una vez despedidos, y quedan en libertad de engordar y aburrirse juntos. En lugar de la plaga que asol\u00f3 Tebas, su reinado no anuncia nada peor que un aumento del desempleo y una bajada del PIB. El tema no es que tal mundo sea inimaginable. Nada es m\u00e1s sencillo de imaginar. El problema es que, aunque Edipo decidiera buscarlo, realizarlo no est\u00e1 en sus manos. Los sue\u00f1os peque\u00f1os no tienen mayor posibilidad de hacerse realidad que los grandes, y en un parpadeo unos y otros pueden convertirse en una pesadilla. Reconocer los l\u00edmites propios parece ser una forma de trato justo: si retiramos algunas de nuestras demandas al mundo, seguramente podremos satisfacer las restantes. Sin embargo, el deseo de encuadrar el mundo no puede ser limitado de forma coherente, pues uno no puede saber qu\u00e9 suceso resultar\u00e1 no ser simplemente un suceso m\u00e1s, sino uno que cambie nuestra vida. Un romance es una muestra de este hecho; una tragedia es otra. (&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p>La brecha entre nuestros prop\u00f3sitos y una naturaleza que es indiferente a ellos deja al mundo con una estructura casi inaceptable. Pues es f\u00e1cil resignarnos a la finitud \u2014mientras se mantenga dentro de ciertos l\u00edmites\u2014. Si no podemos garantizar ni siquiera nuestra propia virtud efectiva, puede darnos un ataque de rabia que ning\u00fan estoicismo logre calmar. De las muchas distinciones que Kant tuvo la sabidur\u00eda y la sensatez de trazar, ninguna fue m\u00e1s profunda que la diferencia entre Dios y el resto de nosotros. Tan frecuentemente como es posible,&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2005\/04\/16\/babelia\/1113607035_850215.html\">Kant nos recuerda todo lo que Dios puede hacer y nosotros no<\/a>. Nadie en la historia de la filosof\u00eda ha sido m\u00e1s consciente del n\u00famero de formas en que podemos olvidarlo. Kant era igualmente consciente de la tentaci\u00f3n de la idolatr\u00eda, la otra ruta para confundir a Dios con otros seres. La incansable decisi\u00f3n con que Kant sigue las formas en que olvidamos nuestra finitud encuentra parang\u00f3n solamente en su conciencia de que tal olvido es natural. Aqu\u00ed el olvido est\u00e1 prescrito por la naturaleza de la raz\u00f3n y la virtud mismas. Si el deseo de rechazar la finitud humana es el deseo de controlar el mundo solo lo suficiente para alcanzar nuestros prop\u00f3sitos, rectamente elegidos, entonces es un deseo que tiene sentido aun ante la moralidad misma. \u00bfQu\u00e9 deseo podr\u00eda ser m\u00e1s digno?<\/p>\n\n\n\n<p>La legitimidad del deseo de superar los l\u00edmites humanos da forma a la expresi\u00f3n del imperativo categ\u00f3rico: \u201cAct\u00faa como si el principio de tu acci\u00f3n fuera a convertirse, por tu voluntad, en una ley universal de la naturaleza\u201d. En el original alem\u00e1n de su&nbsp;<em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres,<\/em>&nbsp;las palabras \u201cley universal de la naturaleza\u201d aparecen en negrita. La formulaci\u00f3n est\u00e1 muy necesitada de explicaciones y mucho se ha escrito sobre ella. Hay un aspecto que no ha sido resaltado suficientemente: las leyes universales pueden ser imaginadas por cualquiera; las leyes universales de la naturaleza son dadas por un solo Ser. Al darnos esta f\u00f3rmula, Kant nos brind\u00f3 una oportunidad de simular que somos Dios. Cada vez que hacemos frente a un dilema moral, podemos imaginar que volvemos a realizar la Creaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 opciones elegir\u00edamos si tuvi\u00e9ramos la oportunidad de crear el mejor de los mundos posibles?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Susan Neiman&nbsp;<\/strong>(Atlanta, EE UU, 1955) es fil\u00f3sofa. Es autora, entre otros, de&nbsp;<em>Izquierda no es woke.&nbsp;<\/em>Este extracto es un adelanto editorial de&nbsp;<em>El mal en el pensamiento moderno: una historia alternativa de la filosof\u00eda<\/em>&nbsp;(Debate), que se publica el 15 de enero con traducci\u00f3n de Felipe Garrido.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2026-01-14\/podemos-mentir-para-salvar-una-vida-kant-nos-recuerda-por-que-hemos-de-aceptar-nuestros-limites.html\">https:\/\/elpais.com\/ideas\/2026-01-14\/podemos-mentir-para-salvar-una-vida-kant-nos-recuerda-por-que-hemos-de-aceptar-nuestros-limites.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un texto discutido y a veces ridiculizado, el fil\u00f3sofo ilustrado defiende la importancia de decir verdad adem\u00e1s de nuestras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":114773,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[45419,45418,3958,38153,45417],"class_list":["post-114772","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-el-mal-en-el-pensamiento-moderno","tag-filosofa-susan-neiman","tag-filosofia","tag-kant","tag-mentir-para-salvar-la-vida"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=114772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114774,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114772\/revisions\/114774"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/114773"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=114772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=114772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=114772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}