{"id":114358,"date":"2026-01-08T06:02:51","date_gmt":"2026-01-08T12:02:51","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=114358"},"modified":"2026-01-08T06:02:52","modified_gmt":"2026-01-08T12:02:52","slug":"groenlandia-cuando-la-geografia-decide-la-politica-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/groenlandia-cuando-la-geografia-decide-la-politica-el-mundo\/","title":{"rendered":"Groenlandia: cuando la geograf\u00eda decide la pol\u00edtica | El Mundo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Groenlandia no es una excentricidad &#8216;trumpiana&#8217; ni una ocurrencia improvisada<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17678082991555-1024x682.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-114359\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17678082991555-1024x682.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17678082991555-300x200.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17678082991555-768x512.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17678082991555.webp 1220w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La Base Espacial Pituffik del ej\u00e9rcito estadounidense, en Groenlandia. AFP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b414caeb677ff13c0ba2ff0f3b7a1b62\"><strong>Ana Palacio \/ El Mundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta europea a las declaraciones de Donald Trump sobre Groenlandia ha sido inmediata: alarma ante la torpe expresi\u00f3n de no excluir el uso de la fuerza, evocaciones del siglo XIX, y compendiosa sensaci\u00f3n de contemplar el certificado de defunci\u00f3n de la OTAN. El reflejo es comprensible, pero denota, una vez m\u00e1s, la inoperancia de la Uni\u00f3n, su fragilidad, su dependencia -incluso discursiva- del ya no \u00abAmigo Americano\u00bb. Asistimos a una controversia puramente nominalista, cuando lo que est\u00e1 en juego no es un remedo de viejas pr\u00e1cticas imperiales, sino algo m\u00e1s grave e inc\u00f3modo de asumir: la constataci\u00f3n de que, en el siglo XXI, la geograf\u00eda vuelve a se\u00f1orear, mientras la UE carece de peso espec\u00edfico en Exterior y Defensa, y que quien ha ejercido hasta ahora de \u00e1rbitro internacional desprecia revestir sus intenciones, sus ambiciones, de la m\u00e1s m\u00ednima coartada de orden.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene empezar por despejar un equ\u00edvoco. Groenlandia no es una excentricidad&nbsp;<em>trumpiana<\/em>&nbsp;ni una ocurrencia improvisada. Estados Unidos se ha fijado en la isla recurrentemente desde hace m\u00e1s de un siglo. Ya en 1867 -en paralelo con Alaska- se estudi\u00f3 su adquisici\u00f3n. En 1946, Harry Truman ofreci\u00f3 comprarla a Dinamarca. Superando la zafiedad y agresividad del actual presidente, la novedad no es el inter\u00e9s; es el contexto, trufado de amenazas -histri\u00f3nicas unas, sustantivas otras- en el que se conjuga.<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia estadounidense se remonta a la Segunda Guerra Mundial. En 1941, tras la ocupaci\u00f3n alemana de Dinamarca, Washington obtuvo autorizaci\u00f3n para desplegar fuerzas y construir instalaciones militares en el territorio con el fin de asegurar el Atl\u00e1ntico Norte y evitar su utilizaci\u00f3n por el Tercer Reich. Ten\u00eda car\u00e1cter provisional y estaba directamente ligada al conflicto. Al t\u00e9rmino de la contienda y reconquistada su soberan\u00eda, Copenhague aspir\u00f3 a que ese dispositivo se desmantelara. Sin embargo, el arranque de la Guerra Fr\u00eda priv\u00f3 a esa expectativa de toda virtualidad. La entrada de Dinamarca en la OTAN en 1949 incluy\u00f3, en la l\u00f3gica jur\u00eddica entonces indisputada, Groenlandia, y el acuerdo bilateral americano-dan\u00e9s de 1951 consolid\u00f3 definitivamente la situaci\u00f3n, al permitir a Estados Unidos desempe\u00f1ar funciones esenciales de defensa en la isla, preservando formalmente la soberan\u00eda danesa. De estas condiciones, surgi\u00f3 la edificaci\u00f3n, entre 1951 y 1953, de la importante base estrat\u00e9gica conocida inicialmente como Thule -en referencia al reino septentrional de la mitolog\u00eda grecorromana-, rebautizada en 2023 Pituffik, en un gesto simb\u00f3lico hacia la identidad inuit (el \u00abpueblo originario\u00bb oficial), muy acorde con la sensibilidad&nbsp;<em>mainstream<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este precedente ayuda a desentra\u00f1ar alternativas barajadas hoy, m\u00e1s all\u00e1 de las caricaturas sobre anexiones o compras pasadas. Estados Unidos dispone de una experiencia en f\u00f3rmulas asim\u00e9tricas que conservan distintos grados de personalidad internacional de determinados entes, al tiempo que subordinan su pol\u00edtica exterior y de defensa. As\u00ed, a diferencia del estatuto de Puerto Rico, los pactos de libre asociaci\u00f3n con Estados del Pac\u00edfico (Micronesia, Islas Marshall o Palaos) mantienen su asiento en Naciones Unidas, sin perjuicio de la cesi\u00f3n funcional de atributos estrat\u00e9gicos de soberan\u00eda securitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Groenlandia es hoy una pieza cr\u00edtica por tres causas convergentes. La primera es geogr\u00e1fica en sentido estricto: dominar accesos clave al \u00c1rtico y al Atl\u00e1ntico Norte, en un momento en que el deshielo abre rutas mar\u00edtimas y altera equilibrios navales largamente asentados. La segunda es tecnol\u00f3gica y econ\u00f3mica: tierras raras, minerales estrat\u00e9gicos y posibilidades energ\u00e9ticas cobran valor exponencial en un mundo de cadenas mercantiles crecientemente vinculadas a la seguridad. La tercera es militar: la defensa antimisiles, la vigilancia temprana y el control del espacio exterior polar ganan centralidad en una atm\u00f3sfera de competencia entre grandes potencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, la pregunta no es por qu\u00e9 Washington mira a Groenlandia, sino por qu\u00e9 Europa parece embarrada en meros aspavientos, estableciendo paralelos hist\u00f3ricos. Estados Unidos no est\u00e1 proponiendo una colonizaci\u00f3n de corte decimon\u00f3nico ni una anexi\u00f3n cl\u00e1sica. No es tampoco un mero desaf\u00edo ret\u00f3rico al derecho internacional. Est\u00e1 se\u00f1alando, roma y tambi\u00e9n provocadoramente, que considera esta zona \u00e1rtica parte de su per\u00edmetro vital de seguridad, y anuncia actuar en consecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed aflora el verdadero nervio europeo del debate. El temor no es solo Groenlandia, sino sus derivadas. Que la menci\u00f3n misma del uso de la fuerza deje de ser impensable entre aliados, y que la OTAN deje de ser sello autom\u00e1tico de confianza para convertirse en una herramienta contingente, sometida a la volubilidad de la Casa Blanca. Con raz\u00f3n inquieta, m\u00e1s all\u00e1 de la Alianza, la erosi\u00f3n brutal de su supuesto fundacional: que los intereses estrat\u00e9gicos de Estados Unidos y de Europa son, por definici\u00f3n, coincidentes.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento tiene adem\u00e1s una dimensi\u00f3n sist\u00e9mica. En Mosc\u00fa, el mensaje se lee con atenci\u00f3n. El \u00c1rtico se confirma como espacio de proyecciones encontradas. En Pek\u00edn, la reflexi\u00f3n se incardina en la paciente trabaz\u00f3n de una situaci\u00f3n de hecho que excede la vigente catalogaci\u00f3n del Imperio del Medio de \u00abpotencia casi \u00e1rtica\u00bb. Robustece, en la pr\u00e1ctica, la percepci\u00f3n de que las iniciativas territoriales cruciales se toman por fuera de los marcos multilaterales. Y la conclusi\u00f3n es la misma: la geograf\u00eda manda.<\/p>\n\n\n\n<p>Europa aparece en una posici\u00f3n inc\u00f3moda. Es un actor relevante, pero no decisivo. Carece de instrumentos militares aut\u00f3nomos para influir en el \u00c1rtico, depende estructuralmente de Estados Unidos para su seguridad, y enarbola un lenguaje normativo que no altera los c\u00e1lculos de los grandes, en particular Washington. Las declaraciones europeas sobre Groenlandia -cautelosas, previsibles y ancladas en categor\u00edas jur\u00eddicas heredadas- ilustran esa brecha entre principios proclamados y capacidades reales de incidir.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada de esto implica aceptar sin m\u00e1s la l\u00f3gica de la fuerza. Pero s\u00ed exige abandonar ciertas inercias intelectuales. No se trata de una restauraci\u00f3n al estilo del siglo XIX, basado en colonias, aranceles preferenciales y dominaci\u00f3n formal; tampoco de una simple anomal\u00eda&nbsp;<em>trumpiana<\/em>. Estamos ante algo distinto: el siglo XXI dando plenamente la cara como escenario de competencia estrat\u00e9gica abierta, en el que geograf\u00eda, tecnolog\u00eda y seguridad ahogan f\u00f3rmulas jur\u00eddicas que han mantenido, mejor o peor, una apariencia de orden global operativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Groenlandia no es, por tanto, un episodio aislado ni una extravagancia sin trascendencia. Es un s\u00edntoma. Entramos en una fase en la que los espacios, los accesos y los recursos estructuran la pol\u00edtica internacional sin grandes relatos justificativos. Para Europa, el reto no es indignarse ni refugiarse en analog\u00edas tranquilizadoras, sino comprender las consecuencias de actuar -o no ser capaces de hacerlo- en un mundo que ha dejado de ser plano. No hay una vuelta al siglo XIX. Asistimos a la emergencia de un proceloso siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/01\/07\/695e9e8721efa0a62d8b457f.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2026\/01\/07\/695e9e8721efa0a62d8b457f.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Groenlandia no es una excentricidad &#8216;trumpiana&#8217; ni una ocurrencia improvisada Ana Palacio \/ El Mundo La respuesta europea a las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":114359,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[3929,4831,45194],"class_list":["post-114358","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-dinamarca","tag-groenlandia","tag-harry-truman"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=114358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114360,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114358\/revisions\/114360"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/114359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=114358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=114358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=114358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}