{"id":110564,"date":"2025-11-16T11:49:49","date_gmt":"2025-11-16T17:49:49","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=110564"},"modified":"2025-11-16T11:49:51","modified_gmt":"2025-11-16T17:49:51","slug":"50-anos-del-primer-desnudo-del-franquismo-el-de-maria-jose-goyanes-los-jovenes-tienen-que-saber-que-por-ensenar-una-teta-casi-me-matan-yo-dona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/50-anos-del-primer-desnudo-del-franquismo-el-de-maria-jose-goyanes-los-jovenes-tienen-que-saber-que-por-ensenar-una-teta-casi-me-matan-yo-dona\/","title":{"rendered":"50 a\u00f1os del primer desnudo del franquismo, el de Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes: \u00abLos j\u00f3venes tienen que saber que por ense\u00f1ar una teta casi me matan\u00bb | Yo Dona"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Se acaba de cumplir medio siglo del primer desnudo &#8216;legal&#8217; del franquismo. Su protagonista, la actriz&nbsp;<strong>Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes,<\/strong>&nbsp;cuenta la pesadilla que supuso para ella, las amenazas y agresiones que sufri\u00f3 por ense\u00f1ar las tetas durante un minuto y medio en 1975.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/17630530055137-1024x768.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-110565\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/17630530055137-1024x768.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/17630530055137-300x225.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/17630530055137-768x576.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/17630530055137-1536x1152.webp 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/17630530055137.webp 1820w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes en una de las salas de The Social Hub de Madrid.FOTO: SERGIO HENR\u00cdQUEZ-NISTAL<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-efb42ab7b0a23a66bc729d65000c90ce\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/autor\/silvia-nieto.html\">SILVIA NIETO<\/a> \/ Yo Dona<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>odav\u00eda hoy aparece alg\u00fan desconocido que me dice: &#8216;Yo te vi en&nbsp;<em>Equus&#8217;.&nbsp;<\/em>Y me molesta, porque yo he hecho mucho m\u00e1s que&nbsp;<em>Equus.&nbsp;<\/em>He hecho<em>&nbsp;La casa de Bernarda Alba, La gaviota, La gata sobre el tejado de zinc&#8230;\u00bb.<\/em>&nbsp;Esto me lo cuenta&nbsp;<strong>Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes<\/strong>&nbsp;(Madrid, 1948) casi al mismo tiempo que&nbsp;<strong>Rosal\u00eda&nbsp;<\/strong>aparece en lo de&nbsp;<strong>Broncano&nbsp;<\/strong>y explica con la mayor naturalidad que esa ma\u00f1ana se ha&nbsp;<strong>despertado en medio de un orgasmo<\/strong>. A la actriz madrile\u00f1a, hace ahora 50 a\u00f1os, llegaron a enviarle una&nbsp;<strong>carta bomba<\/strong>&nbsp;solo por e<strong>nse\u00f1ar las tetas durante minuto y medio<\/strong>&nbsp;en&nbsp;<em>Equus,<\/em>&nbsp;la obra de&nbsp;<strong>Peter Shaffer,<\/strong>&nbsp;que se representaba entonces por vez primera en Espa\u00f1a, en el&nbsp;<strong>Teatro de la Comedia de Madrid.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una se acerca a esta entrevista con la idea precocinada de que va a hablar con una&nbsp;<strong>hero\u00edna,&nbsp;<\/strong>con alguien que desafi\u00f3 al r\u00e9gimen franquista liberando las tablas de una&nbsp;<strong>censura&nbsp;<\/strong>que hasta entonces segu\u00eda borrando del mapa cualquier atisbo de&nbsp;<strong>desnudez o erotismo,&nbsp;<\/strong>ya fuese un beso apasionado o una caricia demasiado&nbsp;<em>intencional.&nbsp;<\/em>Y la verdad es que eso fue. S\u00f3lo que no por voluntad propia. \u00abYo esa funci\u00f3n no la ten\u00eda que hacer, no estaba en mi agenda\u00bb, puntualiza de partida Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes. La verdad es que hac\u00eda solo un mes y medio que la actriz hab\u00eda dado a luz y su idea era no volver a trabajar hasta el verano siguiente, cuando empezar\u00edan los ensayos de&nbsp;<em>La casa de Bernarda Alba.<\/em>&nbsp;Pero entonces, la&nbsp;<strong>actriz&nbsp;<\/strong>que iba a hacer el papel de&nbsp;<strong>Jill Mason,&nbsp;<\/strong>personaje secundario pero cr\u00edtico en&nbsp;<em>Equus,&nbsp;<\/em>decidi\u00f3&nbsp;<strong>abandonar la obra&#8230;&nbsp;<\/strong>a una semana del estreno.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes coproduc\u00eda la obra con su marido,&nbsp;<strong>Manuel Collado,&nbsp;<\/strong>quien adem\u00e1s dirig\u00eda por primera vez, \u00abas\u00ed que imag\u00ednate, estaba atacado, y encima de repente se le va la actriz que hac\u00eda este papelito -porque era un papelito- y&nbsp;<strong>ten\u00eda que desnudarse.<\/strong>&nbsp;Y me dice: &#8216;Por favor, por favor&#8230;&#8217;. Y yo: &#8216;Ni hablar&#8217;. Porque yo lo que quer\u00eda era&nbsp;<strong>estar con mi beb\u00e9.&nbsp;<\/strong>Pero insisti\u00f3 tanto que acept\u00e9, aunque no me apetec\u00eda nada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Goyanes hab\u00eda visto la obra y le hab\u00eda&nbsp;<strong>apasionado.&nbsp;<\/strong>Para quienes la desconocen, sinopsis expr\u00e9s: un adolescente, Alan Strang, ha desarrollado una&nbsp;<strong>obsesi\u00f3n sexual y religiosa hacia los caballos<\/strong>&nbsp;que lo lleva a&nbsp;<strong>cegar a varios.<\/strong>&nbsp;Un&nbsp;<strong>psiquiatra<\/strong>, el Dr. Dysart, intenta comprender su mente y las ra\u00edces de su comportamiento, enfrent\u00e1ndose a preguntas sobre la fe, la pasi\u00f3n o la normalidad. La obra combina tensi\u00f3n psicol\u00f3gica,&nbsp;<strong>conflictos morales y reflexiones sobre la libertad y la represi\u00f3n.&nbsp;<\/strong>\u00abCuando vi&nbsp;<em>Equus&nbsp;<\/em>en Nueva York, el momento en que los actores aparecen&nbsp;<strong>desnudos&nbsp;<\/strong>parec\u00eda casi irrelevante. Era tan coherente con la trama, estaba tan justificado, que no llamaba la atenci\u00f3n\u00bb, dice la actriz.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Exposici\u00f3n total<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero Espa\u00f1a era<em>&nbsp;different,&nbsp;<\/em>y desnudarse sobre un escenario, todo un reto. \u00abAl terminar el primer ensayo general me ech\u00e9 a llorar. Manolo me dec\u00eda: &#8216;Pero mujer, que lo hemos visto en Nueva York y no te ha causado ninguna impresi\u00f3n&#8230;&#8217;. Pero claro, una cosa es verlo y otra, hacerlo. Adem\u00e1s, nuestro escenario era como un&nbsp;<strong>ring de boxeo,&nbsp;<\/strong>hab\u00eda p\u00fablico por todos los lados, lo que hac\u00eda que te sintieras a\u00fan m\u00e1s&nbsp;<strong>desprotegida.&nbsp;<\/strong>Los actores nos sent\u00e1bamos entre el p\u00fablico durante la funci\u00f3n. Cuando nos tocaba, sub\u00edamos por unas escaleritas y hac\u00edamos la escena\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo anterior hab\u00eda que sumarle el hecho de que Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes estaba reci\u00e9n parida, con el&nbsp;<strong>vello p\u00fabico rasurado<\/strong>&nbsp;y el cuerpo a\u00fan sin recuperar del todo. \u00abEstaba acomplejada porque aunque ya estaba muy recuperada, mi pecho a\u00fan no era mi pecho. Y encima yo segu\u00eda muy sensible, como todas las mujeres tras un parto, cuando lloras con que te soplen\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En esas condiciones lleg\u00f3 el temido&nbsp;<strong>ensayo general con censura.<\/strong>&nbsp;\u00abPor regla general ven\u00edan dos censores, pero esta vez aparecieron cuatro. As\u00ed que pensamos: &#8216;Pues ya podemos irnos a casa. Nos la van a tumbar'\u00bb. Pero, para sorpresa de todos, los censores firmaron el cart\u00f3n de conformidad, lo que daba v\u00eda libre a la pieza: \u00abAl acabar la obra nos reunieron y nos dijeron que les hab\u00eda parecido espl\u00e9ndida, que estaban impactados y emocionados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>Ministerio de Informaci\u00f3n y Turismo<\/strong>&nbsp;a trav\u00e9s de su Delegaci\u00f3n Provincial en Madrid exped\u00eda el 7 de octubre de 1975 su dictamen, donde se hac\u00edan tres observaciones respecto a la representaci\u00f3n: que los actores se deb\u00edan ce\u00f1ir al libreto aprobado por la&nbsp;<strong>Direcci\u00f3n General de Teatro y Espect\u00e1culos;&nbsp;<\/strong>que los decorados, vestuario, interpretaci\u00f3n y situaciones esc\u00e9nicas deb\u00edan ser los mismos que los vistos en el ensayo general, y que se suger\u00eda a los actores permanecer desnudos durante el menor tiempo posible y con la limpieza observada en los ensayos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los censores se fueron y en La Comedia corri\u00f3 el champ\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la alegr\u00eda durar\u00eda muy poco.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Donde la censura dijo digo&#8230;<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abA las ocho y media de la ma\u00f1ana siguiente son\u00f3 el tel\u00e9fono y era el subdirector general de Teatro en el Ministerio de Cultura,<strong>&nbsp;Mario Antol\u00edn,&nbsp;<\/strong>por suerte un hombre de teatro. El ministro le hab\u00eda dicho que los cuatro censores hab\u00edan sido suspendidos de empleo y sueldo, que para nada pod\u00edamos estrenar la obra y que devolvi\u00e9ramos el cart\u00f3n de censura. Y Manolo dijo: &#8216;Yo no lo suelto aunque me lleven a la c\u00e1rcel'\u00bb. La reacci\u00f3n fue inmediata:&nbsp;<strong>la polic\u00eda cerr\u00f3 el teatro.<\/strong>&nbsp;Diez d\u00edas dur\u00f3 el forcejeo entre las partes, ya que Manuel Collado no estaba dispuesto a ceder respecto a la escena del desnudo. \u00abLas conversaciones de Mario Antol\u00edn con el ministro segu\u00edan. En determinado momento&nbsp;<strong>nos sugirieron que yo saliese en combinaci\u00f3n,&nbsp;<\/strong>pero eso era absurdo: \u00bfc\u00f3mo iba a llevar combinaci\u00f3n una chica joven que iba en vaqueros y camiseta? Despu\u00e9s de mucho tira y afloja se alcanz\u00f3 un acuerdo: que \u00e9l (Juan Rib\u00f3) saldr\u00eda en&nbsp;<strong>calzoncillos&nbsp;<\/strong>y yo en&nbsp;<strong>braguitas\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2025\/11\/12\/17629686694250.jpg\" alt=\"Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes, durante el estreno de 'Equus' en Madrid, en octubre de 1975.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes, durante el estreno de &#8216;Equus&#8217; en Madrid, en octubre de 1975.<strong>FOTO: EFE<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La obra pudo estrenarse finalmente, para alivio de la compa\u00f1\u00eda. Pero entonces empez\u00f3 para Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes una&nbsp;<strong>pesadilla&nbsp;<\/strong>360 grados. \u00abEl primer d\u00eda se representaba para la profesi\u00f3n. Cuando me quit\u00e9 la camiseta me aplaudieron y me gritaron &#8216;\u00a1valiente!&#8217;, porque todo el mundo sab\u00eda por lo que acab\u00e1bamos de pasar&#8230; Pero a partir de ah\u00ed&#8230; el asunto se convirti\u00f3 en un&nbsp;<strong>esc\u00e1ndalo nacional.&nbsp;<\/strong>Al d\u00eda siguiente ya fue gente a gritarme puta. Los de la ultraderecha compraban tres asientos aqu\u00ed, dos all\u00e1, uno arriba, otro en un palco&#8230; Unas 15 personas iban cada d\u00eda a la representaci\u00f3n simplemente a llamarme puta. O a&nbsp;<strong>tirarme bombas f\u00e9tidas.<\/strong>&nbsp;Este d\u00eda se arm\u00f3 una incre\u00edble que acab\u00f3 en una&nbsp;<strong>pelea entre el p\u00fablico\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed transcurr\u00edan d\u00eda tras d\u00edas las funciones, con gente que acud\u00eda al teatro casi como un&nbsp;<strong>acto pol\u00edtico<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>gente que iba a reventar la obra.&nbsp;<\/strong>Sin olvidar a los que iban a ver teta, aunque s\u00f3lo fuese minuto y medio, que no eran pocos. En resumen: cada d\u00eda, el teatro lleno.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Amenazas, abusos y cartas bomba<\/h2>\n\n\n\n<p>Las agresiones no se limitaron al contexto de la representaci\u00f3n, donde las amenazas de bomba se suced\u00edan a diario. Goyanes se sent\u00eda atrapada:\u00bbYo juraba en arameo constantemente porque en esta situaci\u00f3n no pod\u00eda dejar la funci\u00f3n. Hubiese sido darles la raz\u00f3n. La revista&nbsp;<em>Fuerza Nueva<\/em>&nbsp;me sac\u00f3 en portada con el titular &#8216;Su marido la exhibe en cueros&#8217;. Dentro me llamaban de todo menos bonita. Recib\u00eda&nbsp;<strong>cartas llenas de insultos<\/strong>&nbsp;[muchas de las cuales a\u00fan conserva]. La que m\u00e1s me doli\u00f3 fue una firmada por 400 mujeres de Carabanchel. Eso me mat\u00f3.&nbsp;<strong>Estuve llorando tres d\u00edas.<\/strong>&nbsp;Manolo la rompi\u00f3 y le pidi\u00f3 al gerente que no volvieran a darme ninguna carta que llegase a mi nombre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a esto, probablemente, Mar\u00eda Jos\u00e9 Goyanes y yo podemos estar hablando hoy. Porque un buen d\u00eda lleg\u00f3 al teatro una carta peculiar. En un sobre cuadrado y de un grosor an\u00f3malo. \u00abLlamaron a la polic\u00eda y&nbsp;<strong>result\u00f3 ser una carta bomba\u00bb,<\/strong>&nbsp;cuenta. Tambi\u00e9n llegaban<strong>&nbsp;amenazas:<\/strong>&nbsp;\u00abMe llamaban por tel\u00e9fono a casa y me dec\u00edan &#8216;hija de puta, te vamos a matar&#8217;. O me promet\u00edan que iban a hacer lo que Mussolini a sus enemigos, darme aceite de ricino y colgarme por los pies en pelota picada en la plaza de Santa Ana para que me viera la gente cagada entera. O me amenazaban con un atentado donde solo morir\u00edamos mi hijo y yo; que sab\u00edan por d\u00f3nde lo paseaba. Nunca m\u00e1s fui sola, claro. Incluso una vez que no pudo acompa\u00f1arme mi hermano desde el teatro a mi casa, me acompa\u00f1\u00f3 la polic\u00eda. Y me metieron mano en el coche (ojo, que el resto de mis experiencias con la polic\u00eda han sido muy buenas). Hasta&nbsp;<strong>Fraga Iribarne,&nbsp;<\/strong>que todav\u00eda era embajador en Reino Unido,&nbsp;<strong>me mand\u00f3 un telegrama<\/strong>&nbsp;donde sent\u00eda profundamente el&nbsp;<strong>acoso&nbsp;<\/strong>que estaba sufriendo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Que su marido fuese tambi\u00e9n socio y su director en el montaje no ayudaba: \u00abTen\u00edamos unas broncas morrocotudas. Y le dije: &#8216;Esto ha sido una trampa mortal para m\u00ed. Me est\u00e1 afectando en todo&#8217;. Entre otras cosas, me iba a casa llorando todos los d\u00edas porque no pod\u00eda ba\u00f1ar a mi hijo. Cuando llegaba ya estaba dormido y me llevaba la cunita a mi cuarto para estar con \u00e9l, aunque fuese dormido\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>-Y todo por unas tetas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Por unas minitetas. \u00bfSabes? Por eso creo que debo contar esta historia. Los m\u00e1s j\u00f3venes piensan que las&nbsp;<strong>libertades actuales,&nbsp;<\/strong>entre ellas&nbsp;<strong>ense\u00f1ar las tetas&nbsp;<\/strong>en la playa o ir solo con sujetador por la calle, son lo normal, como si esos derechos hubiesen estado aqu\u00ed siempre. Ya no queda recuerdo de lo que pas\u00f3 durante el franquismo, ni consciencia de la amenaza que supone el regreso de la ultraderecha. Y creo que los j\u00f3venes de hoy deben saber que a m\u00ed por ense\u00f1ar una teta casi me matan en 1975&#8243;.<\/p>\n\n\n\n<p>Se refiere Goyanes con preocupaci\u00f3n, entre otras cosas, a los frecuentes&nbsp;<strong>desencuentros entre Vox y las artes esc\u00e9nicas,<\/strong>&nbsp;cuajados de quejas y prohibiciones, como la del&nbsp;<em>Orlando&nbsp;<\/em>de&nbsp;<strong>Virginia Woolf&nbsp;<\/strong>en Valdemorillo en 2023 o sus intentos de censura a la versi\u00f3n de<em>&nbsp;La villana de Getafe<\/em>&nbsp;de&nbsp;<strong>Lope de Vega<\/strong>&nbsp;que se vio en la localidad hom\u00f3nima el mismo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA los actores nadie nos hace ni caso, pero de alguna manera seguimos siendo una especie de grano en el culo para muchos\u00bb, concluye Goyanes. Ella lo fue, y mucho, en aquel agitado oto\u00f1o de 1975 que culmin\u00f3 con la muerte de Franco. Hoy sigue dando guerra sobre las tablas con<em>&nbsp;Gald\u00f3s enamorado,&nbsp;<\/em>en el&nbsp;<strong>Teatro Bellas Artes de Madrid,&nbsp;<\/strong>con&nbsp;<strong>Emilio Guti\u00e9rrez Caba<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Marta Guti\u00e9rrez Abad.<\/strong>&nbsp;\u00abTodav\u00eda disfruto much\u00edsimo actuando\u00bb, acaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/yodona\/actualidad\/2025\/11\/16\/69160d2ce4d4d8d57a8b4574.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/yodona\/actualidad\/2025\/11\/16\/69160d2ce4d4d8d57a8b4574.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acaba de cumplir medio siglo del primer desnudo &#8216;legal&#8217; del franquismo. 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