{"id":110551,"date":"2025-11-16T08:48:39","date_gmt":"2025-11-16T14:48:39","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=110551"},"modified":"2025-11-16T08:48:40","modified_gmt":"2025-11-16T14:48:40","slug":"las-mujeres-del-flamenco-portada-del-numero-especial-de-diciembre-de-vogue-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/las-mujeres-del-flamenco-portada-del-numero-especial-de-diciembre-de-vogue-espana\/","title":{"rendered":"Las mujeres del flamenco, portada del n\u00famero especial de diciembre de \u2018Vogue\u2019 Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#ff6a00b8\">\u201cEs una forma de sublimar nuestra condici\u00f3n humana\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"663\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/VOGUE-FLAMENCO-ALTAS-33-663x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-110552\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/VOGUE-FLAMENCO-ALTAS-33-663x1024.webp 663w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/VOGUE-FLAMENCO-ALTAS-33-194x300.webp 194w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/VOGUE-FLAMENCO-ALTAS-33-768x1186.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/VOGUE-FLAMENCO-ALTAS-33-994x1536.webp 994w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/VOGUE-FLAMENCO-ALTAS-33.webp 1147w\" sizes=\"(max-width: 663px) 100vw, 663px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La bailaora Pepa Montes.Fotograf\u00eda: Pablo Zamora \/ Estilismo: Helena Contreras<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c9fc3825665ba9b9fc2cfd076b7f755\"><strong>Por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vogue.es\/autor\/cecilia-casero\">Cecilia Casero<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vogue.es\/autor\/eva-blanco-medina\">Eva Blanco Medina<\/a> Fotograf\u00eda de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vogue.es\/autor\/pablo-zamora\">Pablo Zamora<\/a> Estilismo de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vogue.es\/autor\/helena-contreras\">Helena Contreras<\/a> \/ Vogue<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El 16 de noviembre se cumplen 15 a\u00f1os desde que la UNESCO declarara el flamenco&nbsp;<strong>Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad<\/strong>, una fecha que nuestra cabecera conmemora con una reuni\u00f3n hist\u00f3rica de 28 mujeres que, con su infinito talento, nutren a diario este arte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915a4fcf2e3ad206ad571c4\/master\/w_1600%2Cc_limit\/PORTADA.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco Vogue Espa\u00f1a diciembre 2025\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Claudia \u2018La Debla\u2019<\/h2>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 en Barcelona, pero con solo seis meses se fue a vivir a Granada con su familia. Un traslado que, seg\u00fan cuenta&nbsp;<strong>Claudia \u2018La Debla\u2019<\/strong>&nbsp;(2005), lejos de ser anecd\u00f3tico ha cimentado por completo su identidad art\u00edstica como bailaora. \u201cAunque sea muy jovencita, llevo desde los seis a\u00f1os curti\u00e9ndome en las cuevas del Sacromonte. Al lado de la Alhambra, se respira otro aire. Hay mucha fuerza bailando y los tangos son m\u00e1s lentos, tienen un sabor diferente. Es muy bonito llevar esa singularidad de tu tierra por todos lados\u201d, comenta, a la par que reconoce encontrarse en el arranque una etapa cargada de posibilidades. \u201cMe he mudado a Sevilla y estoy en un proceso de autodescubrimiento.&nbsp;<strong>Ya no soy una ni\u00f1a, ahora estoy empezando a ser una mujer. Quiero confiar en m\u00ed y ver de lo que soy capaz\u201d<\/strong>, dice la joven integrante del Ballet Flamenco de Andaluc\u00eda, dirigido por su admirada Patricia Guerrero. \u00bfDe d\u00f3nde viene \u2018La Debla\u2019? \u201cMe lo puso Curro Albaic\u00edn, que es una eminencia. La debla es un palo del flamenco que tiene sus or\u00edgenes en la ton\u00e1; en cal\u00f3, adem\u00e1s, significa diosa. Pero para m\u00ed lo importante es que me lo pusiera una persona tan querida y que tanto ha hecho por defender el flamenco granadino\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915ad2ca55890798459ccb2\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252014.jpg\" alt=\"Claudia La Debla Vogue Espa\u00f1a\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Manuela Carrasco<\/h2>\n\n\n\n<p>Viene de actuar junto al cantaor Manuel Moreno \u2018El Pele\u2019 en \u00c1msterdam, en la d\u00e9cima edici\u00f3n de la Bienal de Flamenco de los Pa\u00edses Bajos. Antes, en agosto, hab\u00eda protagonizado un espect\u00e1culo en Tokio junto a Juan Villar, Pedro Sierra y Enrique \u2018El Extreme\u00f1o\u2019. \u201cNo me puedo encerrar en mi casa, porque me he quedado viuda y tengo que mantener la cabeza ocupada. An\u00edmicamente, he estado por los suelos. \u00c9l [el guitarrista Joaqu\u00edn Amador] es el que hac\u00eda mi m\u00fasica. En 45 a\u00f1os no nos hemos separado jam\u00e1s. Estoy aprendiendo a vivir una nueva vida\u201d, dice la renombrada bailaora&nbsp;<strong>Manuela Carrasco<\/strong>&nbsp;(Sevilla, 1958), que cuenta en su haber con el Premio Nacional de Danza (2007); la Medalla de Andaluc\u00eda (2008) y la Medalla de Oro al M\u00e9rito en las Bellas Artes (2018). \u201cSi te soy sincera, empec\u00e9 en esto por necesidad. Vengo de una familia humilde. Soy la mayor de cinco hermanos\u201d, dice la trianera, que debut\u00f3 a los diez a\u00f1os en un tablao de Torremolinos y es hija del bailaor Jos\u00e9 Carrasco \u2018El Sordo\u2019. \u201cPero pronto entend\u00ed que tambi\u00e9n bailaba porque lo amaba, porque no puedo vivir sin ello.&nbsp;<strong>Todav\u00eda hoy, mi meta es seguir trabajando con la misma garra. Y en el momento en que vea que no puedo bailar como yo bailo, yo ser\u00e9 la primera en decir que me tengo que ir\u201d<\/strong>, sentencia.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915adae5d6ddc30a9879967\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252017.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco Vogue Espa\u00f1a diciembre 2025\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Esperanza Fern\u00e1ndez<\/h2>\n\n\n\n<p>El 16 de noviembre de 2010, el d\u00eda en que la UNESCO incluy\u00f3 al flamenco en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la cantaora\u00a0<strong>Esperanza Fern\u00e1ndez<\/strong>\u00a0(Sevilla, 1966) se encontraba impartiendo una\u00a0<em>masterclass<\/em>\u00a0en el Instituto Andaluz de Flamenco y asegura que aquello fue \u201cuna celebraci\u00f3n incre\u00edble\u201d. Un motivo de jolgorio que ahora captura este encuentro intergeneracional organizado por\u00a0<em>Vogue<\/em>\u00a0Espa\u00f1a. \u201cVen\u00eda supercontenta porque hac\u00eda mucho que no ve\u00eda a mis compa\u00f1eras, y poder reunirme con ellas, verlas con estos estilismos tan maravillosos, ha sido de verdad muy emocionante\u201d, comenta la artista trianera y de conocida cuna gitana, que desde que debutara a los 16 a\u00f1os ha compartido escenario con figuras de la dimensi\u00f3n de Paco de Luc\u00eda, Camar\u00f3n de la Isla o Enrique Morente. \u201cEl flamenco es la carrera m\u00e1s larga que hay, nunca se deja de aprender.\u00a0<strong>Lucho a diario por mi arte y por seguir haciendo mil cosas m\u00e1s. Tengo 59 a\u00f1os y cada vez me siento mejor con mi cuerpo. Estoy fant\u00e1stica\u201d<\/strong>, r\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Teresa Hern\u00e1ndez<\/h2>\n\n\n\n<p>Cantaora, guitarrista y compositora,&nbsp;<strong>Teresa Hern\u00e1ndez<\/strong>&nbsp;(La L\u00ednea, 1992) ha estrenado este oto\u00f1o&nbsp;<em>Romance de la voz herida<\/em>, en la XX edici\u00f3n de Suma Flamenca, un recital de corte cl\u00e1sico; al tiempo que se prepara para grabar su primer disco. El suyo es, al menos por ahora, un acercamiento m\u00e1s ortodoxo al flamenco puro. Quiz\u00e1 porque empez\u00f3 en el terreno de la rumba y no lleva mucho tiempo en el cante \u2013concretamente desde que lleg\u00f3 a Madrid, hace siete a\u00f1os\u2013, Hern\u00e1ndez ha decidido arrancar con los estilos m\u00e1s tradicionales y, aunque no ha dejado de estudiar y formarse desde entonces, lo cierto es que cuando da un recital es de las que se dejan llevar. \u201cSiempre priman las v\u00edsceras, la b\u00fasqueda del duende, t\u00e9cnica hay poca [se r\u00ede]. Ahora en serio, tiene que haber una t\u00e9cnica \u2013estudiamos en casa y despu\u00e9s se&nbsp;<em>echa<\/em>\u2013, pero&nbsp;<strong>creo que a la hora de cantar o de tocar siempre tiene que prevalecer esa b\u00fasqueda de la intuici\u00f3n y de lo que de verdad te sale de dentro.<\/strong>&nbsp;Si no, estar\u00eda mintiendo\u201d, reflexiona.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gema Carrasco<\/h2>\n\n\n\n<p>Estar emparentada con el linaje de Los Moneo no hizo que&nbsp;<strong>Gema Carrasco<\/strong>&nbsp;(Jerez de la Frontera, 1999) se durmiera en los laureles, sino todo lo contrario. La cantaora se gradu\u00f3 en Cante Flamenco por el Conservatorio Superior de M\u00fasica Rafael Orozco de C\u00f3rdoba.&nbsp;<strong>\u201cDe hecho, soy la primera mujer gitana licenciada en Cante Flamenco. Y me parece bonito poder conjugar algo que aprend\u00ed de la familia con algo m\u00e1s acad\u00e9mico\u201d<\/strong>, confiesa. Y aunque entre sus referentes menciona a La Macanita \u2013con la que comparte hoy sesi\u00f3n de fotos\u2013 o La Paquera, oriundas de la misma localidad gaditana que ella, las voces femeninas no estuvieron siempre tan a mano. \u201cUna siempre busca escuchar a m\u00e1s mujeres, en qu\u00e9 tesitura hacen los cantes, qu\u00e9 tipo de letra&#8230; En esto \u00faltimo las mujeres lo tenemos un poco m\u00e1s complicado porque el flamenco tambi\u00e9n se ha conformado de letras muy masculinas y, a veces, un poco machistas. Hoy en d\u00eda nosotras tambi\u00e9n cuidamos eso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b29aa55890798459ccbc\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252011.jpg\" alt=\"Gema Carrasco Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Fabi<\/h2>\n\n\n\n<p>A los 11 a\u00f1os&nbsp;<strong>La Fabi<\/strong>&nbsp;(Arcos de la Frontera, 1982) comenz\u00f3 a participar en pe\u00f1as flamencas y festivales. Desde entonces ha cantado para grandes figuras del baile y ha pisado escenarios de todo el mundo, de China a Estados Unidos pasando por Holanda o Alemania. Una situaci\u00f3n privilegiada que, sin embargo, no le impide ver lo dura que a veces puede ser su carrera.&nbsp;<strong>\u201cMe gustar\u00eda que las que cantaran flamenco bien de verdad estuvieran millonarias. Porque esto que hacemos no est\u00e1 pagado con nada y es un arte muy dif\u00edcil.<\/strong>&nbsp;Te puedo decir que muchas buenas artistas han muerto&nbsp;<em>enmay\u00e1s<\/em>&nbsp;[expresi\u00f3n coloquial andaluza que significa tener mucha hambre] y eso no es justo porque nos dedicamos a esto pr\u00e1cticamente desde que nacemos. Es una cosa que no se puede evitar: aunque t\u00fa tengas una pena muy grande, te sale el cante. Tengo compa\u00f1eras m\u00edas que cantan tan bien, que cada vez que las veo les digo: \u2018T\u00fa deber\u00edas ser millonaria y tener cuatro chal\u00e9s, uno en cada puerto\u2019. Pero por desgracia est\u00e1 todo al rev\u00e9s\u201d, explica la gaditana sobre la precariedad que a veces se da en este \u00e1mbito a pesar de la intensa dedicaci\u00f3n de las artistas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915aff25d6ddc30a9879969\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%25208.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco La Fabi\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b78ff2e3ad206ad571d1\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252024.jpg\" alt=\"La Fabi Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Encarnaci\u00f3n Fern\u00e1ndez<\/h2>\n\n\n\n<p>Si hay una figura clave en el devenir de la cantaora&nbsp;<strong>Encarnaci\u00f3n Fern\u00e1ndez<\/strong>&nbsp;(Torrevieja, 1951) es la de su padre, el c\u00e9lebre tocaor murciano Antonio Fern\u00e1ndez. Con \u00e9l se inici\u00f3 en el flamenco siendo una ni\u00f1a y actu\u00f3 de mentor y profesor, form\u00e1ndola durante toda su carrera. \u201cCon 15 a\u00f1os me presentaron a un festival y nada m\u00e1s que hab\u00eda hombres cantando. Y la \u00fanica ni\u00f1a, yo. Pero no me daba corte porque siempre he querido cantar y me sent\u00eda muy bien haci\u00e9ndolo\u201d, recuerda. A\u00f1os m\u00e1s tarde llegar\u00eda el mayor logro de su carrera: la artista gan\u00f3 en dos ocasiones consecutivas, en 1979 y en 1980, la L\u00e1mpara Minera, el m\u00e1ximo reconocimiento en el Festival del Cante de las Minas. Aunque sigue subi\u00e9ndose a los escenarios, lo que mayor placer le procura ahora es la ense\u00f1anza, sobre todo de los Cantes de Levante, un estilo en el que Fern\u00e1ndez ha brillado siempre:&nbsp;<strong>\u201cTengo una escuela y viene much\u00edsima gente a que les d\u00e9 clase. A mis alumnos les gusta y a m\u00ed todav\u00eda m\u00e1s porque me siento m\u00e1s joven. El flamenco es mi vida\u201d<\/strong>, reconoce.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915baf75d6ddc30a98799af\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252022.jpg\" alt=\"Encarnaci\u00f3n Fernndez Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Leonor Leal<\/h2>\n\n\n\n<p>Al contrario que muchas de sus compa\u00f1eras de profesi\u00f3n, la puerta de entrada de&nbsp;<strong>Leonor Leal<\/strong>&nbsp;(Jerez de la Frontera, 1980) al flamenco fue a trav\u00e9s de la danza cl\u00e1sica y espa\u00f1ola, una circunstancia que ha dotado su arte de una profundidad poli\u00e9drica que bebe de distintas fuentes. \u201cNos hemos quedado con una imagen del flamenco que est\u00e1 m\u00e1s centrada en la posguerra porque se utiliz\u00f3 much\u00edsimo como reclamo tur\u00edstico. Pero antes de la guerra, los flamencos eran much\u00edsimo m\u00e1s porosos al arte que se estaba moviendo, y esos son mis referentes. Por eso cuando me dicen: \u2018t\u00fa eres muy moderna\u2019, respondo: \u2018\u00bfYo? Yo no\u2019\u201d, reconoce. Con una carrera cuajada de exitosas piezas como&nbsp;<em>El verbo en tu boca<\/em>&nbsp;(2014),&nbsp;<em>Naranja amarga<\/em>&nbsp;(2013),&nbsp;<em>J.R.T. pintor y flamenco<\/em>&nbsp;(2016),&nbsp;<em>Nocturno<\/em>&nbsp;(2018),&nbsp;<em>En talleres<\/em>&nbsp;(2019) o&nbsp;<em>LOXA<\/em>&nbsp;(2020), entre otras, Leal ha ampliado su trayectoria hacia lugares como la investigaci\u00f3n y la docencia que la han dotado de una especial sensibilidad, h\u00edbrida y maleable, para el formato esc\u00e9nico. \u201cEl mundo est\u00e9tico del flamenco es muy grande, no hay edades, nadie te exige que seas una s\u00edlfide.&nbsp;<strong>La idea de belleza en el flamenco es muy amplia, de hecho para mucha gente puede ser grotesca, eso me gusta.<\/strong>&nbsp;No es para unos elegidos, los que tienen arte lo tienen y punto\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b3e66ad1fd1b432ecf2b\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252020%2520re.jpg\" alt=\"Leonor Leal Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b3e8a55890798459ccc1\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252021%2520re.jpg\" alt=\"Leonor Leal Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Carmen Ledesma<\/h2>\n\n\n\n<p>Admiradora de Trini Espa\u00f1a, Matilde Coral y Enrique El Cojo, entre muchos otros,&nbsp;<strong>Carmen Ledesma<\/strong>&nbsp;(Sevilla, 1956) se inici\u00f3 tempranamente en el baile flamenco de manera autodidacta: a los cuatro a\u00f1os obtuvo el premio de Galas juveniles; y poco despu\u00e9s de debutar profesionalmente, siendo a\u00fan adolescente, empez\u00f3 a viajar por todo el mundo. Un esp\u00edritu viajero que la ha acompa\u00f1ado desde entonces. Y aunque Ledesma cree que nunca antes ha habido tanto talento y tan bien preparado como ahora, tambi\u00e9n detecta una grieta propia de los tiempos en los que vivimos. \u201cEl flamenco le gusta a todo el mundo. Hay personas que lloran cuando bailas por sole\u00e1 o por seguiriyas, eso quiere decir que te llega al est\u00f3mago. En nuestra \u00e9poca nosotros ve\u00edamos a la gente cantar y bailar en las fiestas y en las casas de los vecinos, y aprend\u00edamos algo todos los d\u00edas. La gente joven ahora no tiene eso, con lo cual es muy complicado. Est\u00e1n echando mano de la t\u00e9cnica, que es maravillosa, pero no pueden improvisar en el escenario\u201d, lamenta. Y, sin embargo, abre de par en par la puerta a la mezcla sin complejos:&nbsp;<strong>\u201cEl flamenco es como la madre que todo lo recibe y todo lo acopla a sus entra\u00f1as\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Publicidad<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b1c20ad2bd10b2b77edd\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252018.jpg\" alt=\"Carmen Ledesma Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Aurora Vargas<\/h2>\n\n\n\n<p>Cante, baile y&nbsp;<em>mucha com\u00eda<\/em>. As\u00ed describe&nbsp;<strong>Aurora Vargas<\/strong>&nbsp;(Sevilla, 1956) el bullicioso entorno familiar en el que ha crecido. \u201cNosotros los gitanos somos coraz\u00f3n, somos nobleza y somos pureza\u201d, dice la prestigiosa cantaora y bailaora, nacida en el popular barrio de La Macarena. Aunque lleva dando muestras de su arte desde que era ni\u00f1a, debut\u00f3 profesionalmente a mediados de los ochenta en tablaos tan conocidos como el madrile\u00f1o Los Canasteros y el sevillano Los Gallos. Una largu\u00edsima trayectoria que incluye tambi\u00e9n cine y que, en 2014, la hizo merecedora de la Medalla de la Ciudad de Sevilla. \u201cSiempre tengo miedo y nervios a la hora de salir al escenario: eso no se me quita nunca. Pero bueno, benditos nervios, porque quieren decir que, por mucha experiencia que tengas, sientes una gran responsabilidad hacia el p\u00fablico que ha venido a verte\u201d, comenta Vargas, que, al igual que le ocurre a varias compa\u00f1eras de profesi\u00f3n, tambi\u00e9n se enfrenta ahora al duelo. En su caso, por la p\u00e9rdida de su pareja, el cantaor conocido como Pansequito, fallecido en 2023. \u201cEstoy en un momentito de lucha y de salir adelante, de dejar las penas un poco aparcadas, aunque los recuerdos siempre van a estar ah\u00ed.&nbsp;<strong>A la vida hay que agarrarse. Y este encuentro de hoy me parece una ocasi\u00f3n maravillosa\u201d<\/strong>, sonr\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915c091316c9bebf843f49b\/master\/w_1600%2Cc_limit\/Montaje%25203.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Remedios Amaya<\/h2>\n\n\n\n<p>Leyenda viva del flamenco,&nbsp;<strong>Remedios Amaya<\/strong>&nbsp;(Sevilla, 1962) pasar\u00e1 a la historia por muchas cosas, pero sobre todo por haber sido la primera gitana en participar en Eurovisi\u00f3n. Ocurri\u00f3 en 1983 y aquel hito cambi\u00f3 para siempre su carrera. \u201cEra lo que yo quer\u00eda: darme a conocer al mundo entero. Se me present\u00f3 la oportunidad m\u00e1s grande de mi vida, aunque no me trataron muy bien\u201d, recuerda. Sin embargo, el balance que hace de la experiencia es muy dulce: \u201cNo sabes la alegr\u00eda que me entr\u00f3 cuando llegu\u00e9 a Espa\u00f1a y vi la cantidad de gente que me estaba esperando en el aeropuerto con pancartas. Se me cayeron dos l\u00e1grimas\u201d. Amaya no reh\u00faye el tema del racismo, una lacra que sinti\u00f3 durante su paso por el festival, pero tambi\u00e9n mucho antes, cuando solo era una ni\u00f1a. \u201cLe dijeron a mi gente que no pod\u00eda entrar en el colegio porque era gitana. Como est\u00e1bamos necesitados, ten\u00eda que buscarme las habichuelas para ayudar en mi casa. Se me hizo muy complicado.&nbsp;<strong>S\u00e9 leer y escribir un poquito nada m\u00e1s, porque me dediqu\u00e9 a ayudar a mi familia, pero estoy orgullosa de haber tenido unos padres como los que tengo. Y de m\u00ed\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b5e658bae7d8e0036b9c\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252044.jpg\" alt=\"De izda. a dcha. Encarnaci\u00f3n Fernndez Remedios Amaya con capa de NICOLO PASQUALETTI vestido de ALAIN PAUL falda denbsp...\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Roc\u00edo Luna<\/h2>\n\n\n\n<p>La conexi\u00f3n con el flamenco de&nbsp;<strong>Roc\u00edo Luna<\/strong>&nbsp;(Ca\u00f1ada del Rabad\u00e1n, C\u00f3rdoba, 1998) vino de un encantamiento cuando era solo una ni\u00f1a. \u201cRecuerdo estar en mi habitaci\u00f3n escuchando unos discos que hab\u00eda en mi casa y tambi\u00e9n las primeras veces que mis padres me llevaban a la pe\u00f1a flamenca de mi pueblo\u201d. A los siete a\u00f1os, cuando se subi\u00f3 por primera vez a un escenario para cantar, algo cambi\u00f3 para siempre. Graduada en Cante Flamenco por el Conservatorio Superior de M\u00fasica de C\u00f3rdoba, Luna se alz\u00f3 con la L\u00e1mpara Minera en el Concurso Internacional del Cante de las Minas en 2023 y se ha convertido en una de las voces m\u00e1s prometedoras del flamenco actual. El d\u00eda que se hizo la sesi\u00f3n de fotos que acompa\u00f1an estas p\u00e1ginas, la cantaora no pod\u00eda esconder la emoci\u00f3n: \u201c<strong>Cuando trabajo con mujeres, siento una energ\u00eda especial, tranquila y muy bonita. Se nota esa uni\u00f3n y esa comprensi\u00f3n entre nosotras\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b6830ad2bd10b2b77f1e\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252027.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lori \u2018La Armenia\u2019<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cEl flamenco es una forma de sublimar nuestra condici\u00f3n humana\u201d, arranca diciendo&nbsp;<strong>Lori \u2018La Armenia\u2019<\/strong>&nbsp;(Par\u00eds, 1980). Esta bailaora francesa de origen armenioliban\u00e9s asegura que nada la destinaba a ser flamenca, pero la fascinaci\u00f3n que le produc\u00eda el cante jondo hizo que, al cumplir la mayor\u00eda de edad, no dudase en coger su mochila y poner rumbo a Jerez. \u201cQuer\u00eda seguir aprendiendo, impregnarme de la cultura desde dentro. Vivir las fiestas, los bautizos, las bodas&#8230; Trab\u00e9 amistad con mucha gente\u201d, cuenta. A los pocos a\u00f1os, teniendo a Manuela Carpio como maestra, le empezaron a salir sus primeros bolos. \u201cY cuando ya estaba aqu\u00ed totalmente afincada, en 2009, me cogieron en la prestigiosa compa\u00f1\u00eda de Irina Brook en Par\u00eds. Estuve con ellos seis a\u00f1os\u201d, relata la artista, que desde entonces no ha parado. En 2026, de hecho, estar\u00e1 de gira mundial con el espect\u00e1culo teatral&nbsp;<em>La Salida<\/em>, del cordob\u00e9s Rub\u00e9n Molina. Una etapa que afronta con una sensibilidad de lo m\u00e1s aterrizada:&nbsp;<strong>\u201cEntre la maternidad y la madurez del cuerpo, cambia tu forma de bailar. Vuelves a lo esencial. Ya no est\u00e1s tanto en el virtuosismo. Tienes que ser alquimista para transformar las taras y los dolores.<\/strong>&nbsp;Haces cada vez menos, pero con m\u00e1s peso y m\u00e1s sabidur\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Irene Olvera<\/h2>\n\n\n\n<p>Con solo 12 a\u00f1os, la bailaora&nbsp;<strong>Irene Olvera<\/strong>&nbsp;(Granada, 2008) actu\u00f3 en el Grimaldi F\u00f3rum de Montecarlo ante la atenta mirada de Alberto II de M\u00f3naco y la princesa Carolina de Hannover. Un hito al que han seguido muchos otros en el mete\u00f3rico ascenso de la benjamina del amplio grupo de mujeres reunidas en Sevilla por&nbsp;<em>Vogue<\/em>&nbsp;Espa\u00f1a. A pesar de haber pisado ya un sinf\u00edn de escenarios emblem\u00e1ticos, es bonito constatar c\u00f3mo la emoci\u00f3n que siente por formar parte de este reportaje se cuela en forma de una inocente risa nerviosa al final de sus respuestas.&nbsp;<strong>\u201cEstas experiencias hacen que mi adolescencia sea algo m\u00e1gico. Estoy agradecida de que mis padres me permitan estar aqu\u00ed. Y disfrutar tambi\u00e9n con ellos\u201d<\/strong>, dice mientras les dirige una mirada cari\u00f1osa a sus progenitores, que la han acompa\u00f1ado a la cita. La joven, que descubri\u00f3 el flamenco a los nueve a\u00f1os \u201ccomo una actividad extraescolar\u201d, se ha formado con maestros de la talla de \u2018Manolete\u2019, Antonio Canales, Juan Andr\u00e9s Maya o \u2018Farruquito\u2019. \u201cLa t\u00e9cnica es muy necesaria, constituye la base desde la que luego haces tuyas las cosas\u201d, dice esta estudiante de segundo de bachillerato, que quiere cursar un grado universitario (aunque todav\u00eda no sabe cu\u00e1l). \u201cMe encanta escribir, dibujar, escuchar m\u00fasica\u2026\u00a1y me puedo pasar horas leyendo las novelas de fantas\u00eda rom\u00e1ntica de Sarah J. Maas! Mi favorita es la segunda de la saga,&nbsp;<em>A Court of Mist and Fury<\/em>\u201d, confiesa entre risas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b144316c9bebf843f486\/master\/w_1600%2Cc_limit\/Montaje%25202.jpg\" alt=\"Irene Olvera Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Encarna Anillo<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cCuando era peque\u00f1a, el escenario era para m\u00ed como el parque de bolas ahora para los ni\u00f1os\u201d, dice dejando escapar la risa la cantaora&nbsp;<strong>Encarna Anillo<\/strong>&nbsp;(C\u00e1diz, 1983). Una afirmaci\u00f3n que no parece exagerada a la luz de su temprana vocaci\u00f3n: con cuatro a\u00f1os su abuela paterna vio algo en ella y le ense\u00f1\u00f3 a dar sus primeros pasos por buler\u00edas. La rica escena flamenca de su ciudad natal, vibrante y callejera, hizo el resto. Desde el a\u00f1o 2007 emprende su carrera definitiva en solitario gracias al \u00e9xito cosechado con su primer \u00e1lbum,&nbsp;<em>Barcas de plata<\/em>, abonando una trayectoria que no ha parado de crecer. Desde esa experiencia, Anillo se permite un consejo para todas las nuevas voces que vienen a coger el testigo: \u201cQue no se pierdan los cimientos.&nbsp;<strong>El flamenco es la expresi\u00f3n de un pueblo, de todas las emociones del ser humano a trav\u00e9s del cante o del baile.<\/strong>&nbsp;Ese es su origen y a veces, cuando entra la industria, se diluye. Si este arte es tan grande es porque la conexi\u00f3n con la emoci\u00f3n es brutal. En Alemania no saben hablar espa\u00f1ol, pero les llega una sole\u00e1\u201d, concede.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pepa Montes<\/h2>\n\n\n\n<p>Tiene&nbsp;<strong>Pepa Montes<\/strong>&nbsp;(Las Cabezas de San Juan, Sevilla, 1954) una manera muy po\u00e9tica de rememorar sus inicios. \u201cA m\u00ed me han salido los dientes en esto, porque la primera vez que bail\u00e9 en un escenario ten\u00eda siete a\u00f1os. Todo lo que he aprendido en esta vida me lo ha dado el flamenco. Mi felicidad familiar tambi\u00e9n, porque llevo 50 a\u00f1os casada con el guitarrista trianero Ricardo Mi\u00f1o. Si yo me hubiera dedicado a otra cosa, quiz\u00e1 no le hubiera conocido y no hubi\u00e9ramos tenido a nuestro hijo, Pedro Ricardo\u201d, comenta la reconocida bailaora, que inici\u00f3 su carrera en solitario a mediados de los setenta. La tambi\u00e9n invitada permanente de la Bienal de Flamenco de Sevilla se muestra de lo m\u00e1s receptiva a la innovaci\u00f3n t\u00e9cnica dentro del g\u00e9nero y las voces emergentes que lo habitan.&nbsp;<strong>\u201cLa vida avanza y todo debe avanzar con ella. Hoy en d\u00eda hay una gran riqueza creativa y esto va a hacer que, dentro de unos a\u00f1itos, haya un gran abanico de propuestas entre las que cada uno pueda elegir la que m\u00e1s le llegue.<\/strong>&nbsp;\u00bfQu\u00e9 hablamos de Mar\u00eda Terremoto? \u00bfQu\u00e9 decimos de Remedios Amaya o de Aurora Vargas? Me acabo de cruzar con ellas en el camerino y todas, cada una a su manera, te llevan a otra dimensi\u00f3n\u201d, argumenta.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915c00df792660b15fcaa53\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%25209.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mar\u00eda Mar\u00edn<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cMe considero un perfil bastante h\u00edbrido, porque soy guitarrista formada en m\u00fasica cl\u00e1sica, pero tambi\u00e9n soy cantaora. En la mayor\u00eda de los proyectos que tengo a d\u00eda de hoy, recurro a ambos registros. Pero tambi\u00e9n he hecho colaboraciones con m\u00fasicos de&nbsp;<em>jazz<\/em>&nbsp;o sinergias m\u00e1s orquestales\u201d, comienza aclarando&nbsp;<strong>Mar\u00eda Mar\u00edn<\/strong>&nbsp;(Utrera, 1987). La andaluza prepara, para la primavera de 2026, el que ser\u00e1 su segundo \u00e1lbum: un trabajo en el que viaja de lo popular a lo contempor\u00e1neo haciendo gala de su sello experimental (y en el que se ha planteado incluir versiones de artistas tan diferentes entre s\u00ed como Tom Waits o Los Chichos). \u201cHace unos a\u00f1os, esto de adoptar esta pose con las piernas abiertas para poder tocar y cantar, quiz\u00e1 no era tan bien recibido como ahora.&nbsp;<strong>Creo que nos faltan referentes femeninas, como Rosario La Tremendita o la pionera Mercedes Fern\u00e1ndez Vargas \u2018La Serneta\u2019, que tambi\u00e9n se acompa\u00f1aba a s\u00ed misma tocando\u201d<\/strong>, reivindica Mar\u00edn, que ha pasado m\u00e1s de una d\u00e9cada cursando estudios superiores en el extranjero, en instituciones como el Real Conservatorio de La Haya (Pa\u00edses Bajos). \u201cAl final, todos estamos conectados por las mismas emociones\u201d, remata.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b9f15d6ddc30a98799ad\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%25207.jpg\" alt=\"Mar\u00eda Mar\u00edn Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gema Moneo<\/h2>\n\n\n\n<p>En 2024 fue madre de su segundo hijo y asegura estar \u201cvolviendo a la vida\u201d despu\u00e9s de un peque\u00f1o par\u00e9ntesis. Por eso, el 2026 de la bailaora&nbsp;<strong>Gema Moneo<\/strong>&nbsp;(Jerez de la Frontera, 1991) se presenta especialmente prometedor en lo que se refiere a esa reincorporaci\u00f3n paulatina a la actividad laboral. \u201cEstamos a punto de estrenar un espect\u00e1culo que se llama&nbsp;<em>Flores nuevas<\/em>&nbsp;y el a\u00f1o que viene esperamos estar con \u00e9l en los principales festivales de flamenco del mundo, de Jerez a Quer\u00e9taro o Albuquerque, donde solemos presentar estas propuestas\u201d, dice optimista sobre todo el frenes\u00ed que se vislumbra para ella en el horizonte. \u201cEsta vez lo llevo mejor, como madre primeriza ten\u00eda muchos m\u00e1s miedos. Yo sola me limitaba. Por eso, ahora intento disfrutarlo todo: tanto mi espacio personal como el profesional y art\u00edstico\u201d, dice la andaluza, que dio el salto a los escenarios a los 13 a\u00f1os, despu\u00e9s de haberse formado al abrigo de grandes figuras como Manuela Carpio, La Yerbabuena o Patricia Ib\u00e1\u00f1ez. \u201cMe siento en el mejor momento de mi carrera, porque empec\u00e9 muy joven y todo ocurri\u00f3 muy r\u00e1pido.&nbsp;<strong>Hay veces que no te da ni tiempo a saborear las cosas. Pero ahora procuro paladearlo todo gota a gota\u201d<\/strong>, sentencia la heredera de la saga de Los Moneo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lela Soto<\/h2>\n\n\n\n<p>El t\u00edtulo de su primer \u00e1lbum,&nbsp;<em>El fuego que llevo dentro<\/em>, que vio la luz en febrero de 2025, parece explicar mucho sobre el legado art\u00edstico familiar que se concentra en&nbsp;<strong>Lela Soto<\/strong>&nbsp;(Madrid, 1992). Hija del cantaor Vicente Soto \u2018Sordera\u2019 y de la bailaora Luisa Heredia, esta emergente voz flamenca se presenta a s\u00ed misma como un puente entre el respeto a la tradici\u00f3n y la necesidad de aires renovadores. \u201cSoy una chica joven y, adem\u00e1s del flamenco que he bebido en mi casa, todo lo que he escuchado ha sido m\u00fasica de los noventa y los dosmiles. Ese es un terreno muy f\u00e9rtil para la fusi\u00f3n. Me encanta el&nbsp;<em>R&amp;B<\/em>, la&nbsp;<em>bossa nova<\/em>&nbsp;y la m\u00fasica cl\u00e1sica, me considero bastante mel\u00f3mana\u201d, introduce Soto, que empez\u00f3 a rodar por escenarios acompa\u00f1ando en giras a Alejandro Sanz, Pitingo o Ni\u00f1a Pastori. \u201c<strong>Me gusta reivindicar lo que yo soy, y lo que somos muchas de nosotras: mujeres gitanas, flamencas y luchadoras. Lo m\u00e1s importante es que podamos derribar muros de opresi\u00f3n y seguir tirando&nbsp;<em>p\u2019alante<\/em>\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915bbc8f2e3ad206ad571d5\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252042.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Zaira Prudencio<\/h2>\n\n\n\n<p>El primer contacto de&nbsp;<strong>Zaira Prudencio<\/strong>&nbsp;(Badajoz, 2004) con el mundo del flamenco vino casi por casualidad. \u201cCon cuatro a\u00f1os mi madre me apunt\u00f3 a una academia. Yo todav\u00eda no sab\u00eda que me gustaba, era m\u00e1s una forma de pasar el tiempo con mis amigas\u201d, confiesa la artista. Antes de cumplir los 18 a\u00f1os, consigui\u00f3 una beca para ingresar en la Fundaci\u00f3n Cristina Heeren, instituci\u00f3n donde ha consolidado su carrera como bailaora. Prudencio forma parte de una nueva hornada de j\u00f3venes que est\u00e1n llamadas a revolucionar el baile. Con un abanico de referentes que abarcan desde Carmen Amaya a Michael Jackson \u2013\u201cNunca me canso de verlo. Muchas noches me lo pongo y sus movimientos me inspiran\u201d, confiesa\u2013, la pacense vive con ilusi\u00f3n el sentimiento de comunidad que se ha generado entre las de su generaci\u00f3n:&nbsp;<strong>\u201cTenemos la suerte de que el mundo del flamenco es muy chiquitito y nos apoyamos un mont\u00f3n entre todas de una manera muy bonita. Y creo que cada vez m\u00e1s\u201d,<\/strong>&nbsp;confirma. \u201cHay mucho talento, mucha ambici\u00f3n y mucho compa\u00f1erismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00c1gueda Saavedra<\/h2>\n\n\n\n<p>Acaba de cumplir 30 a\u00f1os, pero&nbsp;<strong>\u00c1gueda Saavedra<\/strong>&nbsp;(Nerja, 1995) asegura que la famosa crisis vital que normalmente se vincula con esa edad ya la hab\u00eda atravesado antes. \u201cLa pandemia me peg\u00f3 fuerte a nivel emocional. Estaba reci\u00e9n instalada en Sevilla, despu\u00e9s de haberme ido con 15 a\u00f1os a Madrid. Tuve que volver a casa de mis padres durante tres meses. Fue un reencuentro bonito, pero duro\u201d, cuenta la bailaora, que por ese entonces tambi\u00e9n empez\u00f3 a formar parte del Ballet Flamenco de Andaluc\u00eda. Durante el tiempo que residi\u00f3 en Madrid, y tras terminar sus estudios de Danza Espa\u00f1ola y Flamenco en el Conservatorio Profesional Carmen Amaya, Saavedra empez\u00f3 su rodaje por los tablaos m\u00e1s prestigiosos de la capital. \u00bfQui\u00e9nes son tus referencias? \u201cPues aqu\u00ed hoy hay unas cuantas. Por el planteamiento actual de la profesi\u00f3n, es muy dif\u00edcil compartir el escenario con otras generaciones. As\u00ed que estoy muy agradecida de estar al lado de Aurora, Manuela o Remedios, entre otras. Las miro con mucho amor y respeto\u201d, concluye y a\u00f1ade:&nbsp;<strong>\u201cEn el momento en el que consigues aceptar d\u00f3nde est\u00e1s t\u00fa, no deseas nada de lo que tiene el otro\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b9348aaa5585dea5482a\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252013.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Florencia Oz<\/h2>\n\n\n\n<p>Los caminos que conducen al flamenco son inescrutables y tambi\u00e9n hay espacio para otras conexiones que nada tienen que ver con el arraigo y el linaje. Es el caso de&nbsp;<strong>Florencia Oz<\/strong>&nbsp;(Santiago de Chile, 1987), que empez\u00f3 a bailar casi de manera accidental en su ciudad natal y termin\u00f3 enganch\u00e1ndose para siempre.&nbsp;<strong>\u201cEl flamenco trabaja directamente con las emociones y yo creo que eso le toca a cualquier ser humano. No tienes que haber nacido aqu\u00ed necesariamente para aficionarte\u201d<\/strong>, explica. Tras estudiar danza contempor\u00e1nea en el Conservatorio de la Universidad de Chile, Oz se traslad\u00f3 a Sevilla en 2007 para continuar su formaci\u00f3n y su carrera. Desde entonces ha fraguado una trayectoria s\u00f3lida jalonada de hitos: en mayo de 2021 estren\u00f3&nbsp;<em>Ant\u00edpodas<\/em>, su primer proyecto en solitario, en el XXV Festival de Jerez, donde fue galardonada con el premio Artista Revelaci\u00f3n, por mencionar uno de ellos. La bailaora, que suele colaborar con su hermana, la violonchelista Isidora O\u2019Ryan y que cita entre sus referentes a Andr\u00e9i Tarkovski, Miles Davis o Bj\u00f6rk, arrancar\u00e1 2026 llevando el espect\u00e1culo&nbsp;<em>Parcas. La voz, el ojo, la carne<\/em>, a la localidad que la vio nacer, tras su paso por Madrid.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Concha Vargas<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cEsto lo ha conseguido&nbsp;<em>la Vogue<\/em>\u201d, dice&nbsp;<strong>Concha Vargas<\/strong>&nbsp;(Lebrija, 1956) cuando le preguntamos si es frecuente que coincidan tantas figuras del flamenco a la vez como el d\u00eda en que tuvo lugar la sesi\u00f3n de fotos que ilustra este reportaje. La bailaora conversa sin parar con sus compa\u00f1eras, sobre todo con aquellas de su misma generaci\u00f3n. Se nota que el flamenco es hogar para todas. En el caso de Vargas esto ha sido as\u00ed desde su m\u00e1s tierna infancia: su padre, gran aficionado, organizaba fiestas en su casa \u2013\u201cAlgunas duraban dos d\u00edas\u201d, confiesa\u2013 a las que acud\u00edan nombres como Antonio Mairena, Juan Talega o Agujetas [Manuel de los Santos Pastor]. Sin embargo, Vargas, leyenda viva del baile, ve con buenos ojos la nueva ola que busca imprimir otros aires al flamenco, entre otras cosas, porque lo tiene en casa: \u201cMi hijo el mayor [Quentin Gas] hace rock flamenco. Y ahora ha hecho la banda sonora de un documental,&nbsp;<em>Pendaripen<\/em>, narrado por Lolita Flores, que se va a presentar en el festival de Valladolid [Seminci]\u201d, explica. Una vivencia de primera mano que tambi\u00e9n le da carta blanca para dedicar un consejo a las nuevas generaciones:&nbsp;<strong>\u201cQue se olviden un poquito de la t\u00e9cnica y que bailen con mucha&nbsp;<em>flamenquer\u00eda<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>gitaner\u00eda<\/em>. Y que miren nuestros v\u00eddeos un poquito m\u00e1s\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Roc\u00edo Molina<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo que hipnotiza al p\u00fablico de un espect\u00e1culo flamenco es el misterio. En esos inesperados t\u00e9rminos lo defiende&nbsp;<strong>Roc\u00edo Molina<\/strong>&nbsp;(M\u00e1laga, 1984), una de las bailaoras m\u00e1s laureadas de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras \u2013en 2010 obtuvo el Premio Nacional de Danza en la modalidad de Interpretaci\u00f3n y, en 2022, la Medalla de Oro al M\u00e9rito en las Bellas Artes\u2013. Distinciones que siempre subrayan su pulsi\u00f3n renovadora, la versatilidad de su pr\u00e1ctica, su fuerza y su sed de vanguardia. \u201cEl aprendizaje siempre es un foco de desplazamiento e inter\u00e9s para m\u00ed. El echar de menos el flamenco anterior se mezcla con las ganas de experimentar el flamenco futuro.&nbsp;<strong>Y en este ir y venir se establece una relaci\u00f3n melanc\u00f3lica. Un zarandeo que me inquieta, me divierte y me hace sentir viva. Curiosamente, la incomodidad es mi lugar c\u00f3modo\u201d<\/strong>, dice la malague\u00f1a, que en 2026 estar\u00e1 de gira con su nueva obra,&nbsp;<em>Calentamiento<\/em>. \u201cIgual que dedico tiempo a elegir los cantes, tambi\u00e9n hago una investigaci\u00f3n sobre la escena para poder incluirla como un instrumento que nos posibilite hablar de esas cosas de las que el flamenco no suele hablar. Todo se resume en darte permiso para subvertir los c\u00f3digos\u201d, concede.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915be97f792660b15fcaa4f\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252041.jpg\" alt=\"Roc\u00edo Molina Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cristina Hoyos<\/h2>\n\n\n\n<p>No es un reto sencillo tratar de condensar una trayectoria tan rica como la de la multilaureada&nbsp;<strong>Cristina Hoyos<\/strong>&nbsp;(Sevilla, 1946). La bailaora y core\u00f3grafa cuenta con hitos como el de haber sido pareja art\u00edstica de Antonio Gades durante dos d\u00e9cadas (\u201cRecorrimos medio mundo, \u00a1y por aquel entonces el autob\u00fas no iba tan r\u00e1pido como ahora!\u201d, bromea) o el de haber formado su propia compa\u00f1\u00eda en 1989. Con este proyecto, que lider\u00f3 durante 15 a\u00f1os, conquist\u00f3 teatros como el de la \u00d3pera de Par\u00eds \u2013siendo el suyo el primer ballet flamenco en actuar en este emblem\u00e1tico lugar\u2013:&nbsp;<strong>\u201cEstuvimos all\u00ed una semana y aquello fue maravilloso, estaba lleno todos los d\u00edas\u201d<\/strong>, dice la artista, que adem\u00e1s de tener en su palmar\u00e9s todas las mayores distinciones patrias, tambi\u00e9n ha sido nombrada Caballero de la Orden de las Artes y las Letras del Gobierno Franc\u00e9s. Aunque ya no sigue activa sobre los escenarios, Hoyos est\u00e1 m\u00e1s que presente en el gremio: \u201c\u00a1Siempre estoy haciendo alguna cosilla!\u201d, r\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915bf87a55890798459ccce\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252019.jpg\" alt=\"Cristina Hoyos Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">In\u00e9s Bac\u00e1n<\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los grandes rasgos diferenciadores del cante de la venerada&nbsp;<strong>In\u00e9s Bac\u00e1n<\/strong>&nbsp;(Lebrija, 1952) es su profundidad. \u201cEmpec\u00e9 un poquillo tarde. Me descubri\u00f3 mi hermano [el guitarrista Pedro Bac\u00e1n, fallecido en 1997] al escucharme cantar en una fiesta con amigos, y ya nunca me solt\u00f3\u201d, rememora, a la par que alude al duro duelo que atraves\u00f3 tras la p\u00e9rdida del que hab\u00eda sido su compa\u00f1ero art\u00edstico. Ambos viajaron con mucha frecuencia en los noventa a Francia, un periodo que Bac\u00e1n recuerda con enorme cari\u00f1o. \u201cEl o\u00eddo del franc\u00e9s est\u00e1 muy afinado. Estudian m\u00fasica desde ni\u00f1os. Nosotros hac\u00edamos del escenario una fiesta de verdad, no est\u00e1bamos actuando\u201d, cuenta la cantaora, que tambi\u00e9n ha trabajado estrechamente con el core\u00f3grafo sevillano Israel Galv\u00e1n. Aunque actualmente la salud no le permite estar muy activa, no renuncia a la que ha sido la gran pasi\u00f3n de una vida en la que tambi\u00e9n ha tenido que sobreponerse a la viudedad y la muerte de uno de sus cuatro hijos.&nbsp;<strong>\u201cTodas las penas que yo ten\u00eda, las echaba cantando. Para m\u00ed, es como respirar\u201d,<\/strong>&nbsp;dice.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915bd06f792660b15fcaa4d\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252012.jpg\" alt=\"Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mar\u00eda Terremoto<\/h2>\n\n\n\n<p>Este 2025 ha marcado un antes y un despu\u00e9s en la carrera de&nbsp;<strong>Mar\u00eda Terremoto<\/strong>&nbsp;(Jerez de la Frontera, 1999). En enero present\u00f3&nbsp;<em>Manifiesto<\/em>, su rotundo primer \u00e1lbum de estudio: un trabajo inspirado en el largo duelo que le produjo la muerte de su padre, el cantaor Fernando Terremoto, fallecido en 2010. Dign\u00edsima heredera de una reputada saga flamenca jerezana, la artista siente que por fin \u2013tras haber sido madre en dos ocasiones en el \u00faltimo lustro\u2013 est\u00e1 en el camino creativo en el que quiere estar. \u201cMe plante\u00e9 en un momento dejar la m\u00fasica y mis hijos han sido los que me han dado la fuerza para seguir luchando y reivindic\u00e1ndome\u201d, cuenta Terremoto, que en septiembre actu\u00f3 en el palacio de Liria, junto a Ra\u00fcl Refree, en la cena organizada por Carolina Herrera antes del medi\u00e1tico desfile de la firma en Madrid. \u201cTambi\u00e9n he colaborado con Faenna, que es una rapera malague\u00f1a, algo que hizo que recibiera mucho&nbsp;<em>hate<\/em>&nbsp;de gente que dec\u00eda: \u2018Otra que se nos va a la m\u00fasica de mierda\u2019, \u2018Otra que se nos mete en la industria\u2019. Pero est\u00e1n muy equivocados.&nbsp;<strong>Lo que yo hago es jugar. Sentirme libre, que es lo m\u00e1s importante\u201d<\/strong>, sentencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915bd90f2e3ad206ad571d8\/master\/w_1600%2Cc_limit\/VOGUE%2520FLAMENCO%2520ALTAS%252028.jpg\" alt=\"Mar\u00eda Terremoto Las mujeres del flamenco\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Macanita<\/h2>\n\n\n\n<p>Estrella viva del cante gitano, Tomasa Guerrero Carrasco (Jerez de la Frontera, 1969), adopt\u00f3 ese sobrenombre de su padre, el palmero y acompa\u00f1ante El Macano. El suyo fue un talento temprano: \u201cDe peque\u00f1ita me pon\u00eda en la puerta de mi casa y cantaba, no se me entend\u00eda pero ya cantaba. Y lo de&nbsp;<em>Rito y geograf\u00eda del cante<\/em>&nbsp;fue una cosa preciosa que vio much\u00edsima gente. Muchos compa\u00f1eros me han dicho: \u2018Hay que ver el v\u00eddeo ese tuyo Tomasa, por Dios, tan chiquitita y ya sonabas\u201d, recuerda.&nbsp;<strong>La Macanita<\/strong>&nbsp;alude a la conocida serie documental sobre flamenco emitida por TVE2 entre 1971 y 1973, donde sali\u00f3 cantando y bailando por buler\u00edas con apenas cuatro a\u00f1os. Ligada a figuras como Manuel Morao y Manolo Sanl\u00facar, la cantaora particip\u00f3 en la pel\u00edcula&nbsp;<em>Flamenco<\/em>, de Carlos Saura, y en 2016 recibi\u00f3 el reconocimiento a la mujer gitana que otorga la Fundaci\u00f3n Secretariado Gitano.&nbsp;<strong>\u201cArtista se nace. Luego tienes que preocuparte y formarte, pero el cante no se aprende, el cante nace de tus entra\u00f1as, de tu vida y de tu fatiga\u201d<\/strong>, afirma. Bien lo sabe ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Publicidad<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.vogue.es\/photos\/6915b85858bae7d8e0036b9e\/master\/w_1600%2Cc_limit\/Montaje%25201.jpg\" alt=\"Claudia La Debla Vogue Espa\u00f1a\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cr\u00e9ditos de equipo:<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Direcci\u00f3n Art\u00edstica: A Flamenco Catharsis.<\/em><\/li>\n\n\n\n<li><em>Maquillaje: Vicent Guijarro. Peluquer\u00eda: Fernando Torrent (Another Agency) para Hair By Sam McKnight.<\/em><\/li>\n\n\n\n<li><em>Ayudantes de estilismo: Paloma Guti\u00e9rrez y Carmen Cruz.<\/em><\/li>\n\n\n\n<li><em>Producci\u00f3n: Sample. Agradecimientos:<\/em><\/li>\n\n\n\n<li><em>Casa de Pilatos y Fundaci\u00f3n Casa: Ducal de Medinaceli<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.vogue.es\/articulos\/mujeres-flamenco-portada-numero-especial-diciembre-2025-vogue-espana\">https:\/\/www.vogue.es\/articulos\/mujeres-flamenco-portada-numero-especial-diciembre-2025-vogue-espana<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs una forma de sublimar nuestra condici\u00f3n humana\u201d Por\u00a0Cecilia Casero\u00a0y\u00a0Eva Blanco Medina Fotograf\u00eda de\u00a0Pablo Zamora Estilismo de\u00a0Helena Contreras \/ Vogue 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