{"id":105440,"date":"2025-08-24T11:57:07","date_gmt":"2025-08-24T17:57:07","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=105440"},"modified":"2025-08-24T11:57:09","modified_gmt":"2025-08-24T17:57:09","slug":"paris-1572-la-matanza-de-la-noche-de-san-bartolome-national-geographic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/paris-1572-la-matanza-de-la-noche-de-san-bartolome-national-geographic\/","title":{"rendered":"Par\u00eds 1572, La matanza de la noche de San Bartolom\u00e9 | National Geographic"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La espiral de violencia entre cat\u00f3licos y protestantes desencadenada por las guerras de religi\u00f3n en Francia culmin\u00f3 con una terrible matanza de protestantes en la capital del reino, de la que se culp\u00f3 a la reina madre Catalina de M\u00e9dicis.<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/content-historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2022\/09\/15\/la-masacre-de-san-bartolome-por-francois-dubois_43f5bbc5_1280x776.jpeg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><a><strong>Jos\u00e9 Javier Ruiz Ib\u00e1\u00f1ez, Universidad de Murcia<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El domingo 24 de agosto de 1572, d\u00eda de San Bartolom\u00e9, Par\u00eds se despert\u00f3 \u2013si es que alguno de sus habitantes pudo dormir\u2013 en medio de&nbsp;<strong>un ba\u00f1o de sangre<\/strong>. A lo largo de la noche se hab\u00eda desencadenado una espantosa carnicer\u00eda que continuar\u00eda durante las siguientes tres jornadas y que pronto se contagiar\u00eda a otras ciudades del reino. Fueron muchos los episodios sangrientos de este tipo que jalonaron las&nbsp;<strong>guerras de religi\u00f3n<\/strong>, el largo conflicto que&nbsp;<strong>entre 1562 y 1598<\/strong>&nbsp;enfrent\u00f3 en Francia a dos comunidades religiosas,&nbsp;<strong>los cat\u00f3licos y los protestantes&nbsp;<\/strong>(llamados en Francia hugonotes). Pero la matanza de la Noche de San Bartolom\u00e9 fue el m\u00e1s grave y el que mayor impacto tuvo, hasta convertirse, con raz\u00f3n, en icono del fanatismo y la<strong>&nbsp;brutalidad homicida<\/strong>&nbsp;que una comunidad puede desplegar contra una minor\u00eda religiosa, un ejemplo de c\u00f3mo una sociedad puede partirse en dos, desencadenar procesos de exterminio y convencerse de que la eliminaci\u00f3n f\u00edsica de los rivales es la \u00fanica forma de garantizar la propia supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las guerras de religi\u00f3n en Francia fueron una consecuencia de la divisi\u00f3n religiosa de toda Europa que trajo consigo la irrupci\u00f3n de&nbsp;<strong>la Reforma protestante a partir de 1517<\/strong>. Inicialmente, la monarqu\u00eda francesa de Francisco I no dud\u00f3 en ayudar a los protestantes alemanes en su rebeli\u00f3n contra el emperador Carlos V, archienemigo de los franceses, pero no por ello estaba dispuesta a permitir que la nueva religi\u00f3n se expandiera en sus dominios. As\u00ed lo demostr\u00f3&nbsp;<strong>la violenta represi\u00f3n<\/strong>&nbsp;que se desencaden\u00f3 en 1534, tras el esc\u00e1ndalo de los placards, unos pasquines anticat\u00f3licos que los protestantes colgaron por los muros de Par\u00eds e incluso en la puerta del palacio del rey en Amboise. Pese a ello, en la d\u00e9cada de 1550 el protestantismo, en la variante calvinista que dirig\u00eda desde la ciudad suiza de Ginebra un reformador de origen franc\u00e9s,&nbsp;<strong>Juan Calvino<\/strong>, se expandi\u00f3 r\u00e1pidamente entre la nobleza francesa, parte de las \u00e9lites urbanas y el mundo campesino hasta convertirse en una amenaza para la monarqu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Escalada de tensi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>En 1559, la muerte de Enrique II, el hijo de Francisco I, en un torneo \u2013un contrincante le atraves\u00f3 un ojo de un lanzazo y falleci\u00f3 tras diez d\u00edas de agon\u00eda\u2013 debilit\u00f3 repentinamente el poder de la monarqu\u00eda. Frente a un rey fuerte se sucedieron&nbsp;<strong>dos reyes ni\u00f1os<\/strong>&nbsp;\u2013Francisco II (1559-1560) y su hermano Carlos IX (1560-1574)\u2013 bajo&nbsp;<strong>la regencia de su madre<\/strong>, la florentina&nbsp;<strong>Catalina de M\u00e9dicis.<\/strong>&nbsp;En esas circunstancias se formaron dos partidos nobiliarios, decididos cada uno de ellos a tomar las riendas del gobierno y que hicieron bandera de la religi\u00f3n: por un lado estaba la facci\u00f3n cat\u00f3lica liderada por la poderosa familia de los Guisa, decidida a&nbsp;<strong>purgar el reino de la herej\u00eda protestante<\/strong>; enfrente, el bando calvinista que se agrupaba en torno a Antonio de Borb\u00f3n y Gaspard de Coligny. A partir de 1561, lo que hasta entonces hab\u00eda sido una disputa por el favor real en la corte se convirti\u00f3 en un enfrentamiento armado, una aut\u00e9ntica guerra civil en la que pronto las formas caballerescas dieron lugar al m\u00e1s puro salvajismo, con ejecuciones de prisioneros y asesinatos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/content-historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2022\/09\/15\/jacquand-scene-de-la-ligue-1837_0ddaa990_800x960.jpeg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Monjes y soldados se arman antes de inciar la matanza de San Bartolom\u00e9,&nbsp;\u00f3leo de Claudius Jacquand pintado en&nbsp;1837, Nationalmuseum, Estocolmo.Foto: Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En este ambiente de<strong>&nbsp;violencia desatada<\/strong>, Catalina de M\u00e9dicis quer\u00eda evitar, por encima de todo, convertirse en una simple marioneta en manos de la nobleza, fuera cat\u00f3lica o protestante. Para ello puso en pr\u00e1ctica<strong>&nbsp;diversas pol\u00edticas<\/strong>: desde ponerse al frente de los cat\u00f3licos partidarios de&nbsp;<strong>la aniquilaci\u00f3n de los protestantes<\/strong>, hasta buscar formas de tolerancia que permitieran la convivencia entre ambos grupos, como intent\u00f3 el canciller Michel de L\ufffd\ufffd\ufffdHopital mediante diversos<strong>&nbsp;edictos de pacificaci\u00f3n y tolerancia<\/strong>. Sin embargo, la guerra se prolong\u00f3 con diversas alternativas, sin que ni unos ni otros lograran una ventaja decisiva.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una noche sangrienta<\/h3>\n\n\n\n<p>Cuando en 1570, las fuerzas protestantes al mando del almirante Gaspard de Coligny se aproximaron a Par\u00eds y forzaron al gobierno a aceptar<strong>&nbsp;una nueva paz<\/strong>, la de Saint-Germain-en-Laye, Catalina intent\u00f3 una nueva maniobra: acord\u00f3&nbsp;<strong>el matrimonio de su hija Margarita de Valois con el joven l\u00edder protestante Enrique de Borb\u00f3n<\/strong>, rey de Navarra. De este modo, la reina esperaba restablecer la concordia de la alta nobleza y dar estabilidad a la Corona. Sin embargo, Coligny adquiri\u00f3 una influencia creciente sobre el rey Carlos IX, y empez\u00f3 a hablarse de que su objetivo era lanzar una intervenci\u00f3n militar en los Pa\u00edses Bajos en auxilio de los protestantes que se hab\u00edan rebelado all\u00ed contra el dominio de Felipe II de Espa\u00f1a. La posibilidad de<strong>&nbsp;una guerra a gran escala entre Francia y Espa\u00f1a<\/strong>&nbsp;era considerada por muchos con preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/content-historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2022\/09\/15\/assassinat-de-coligny-et-massacre-de-la-saint-barthelemy-1572_ea6bcf97_747x497.jpeg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Grabado contempor\u00e1neo en el que se ve el atentado contra Coligny (abajo a la izquierda) y su muerte durante la masacre de San Bartolom\u00e9.Foto: Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El matrimonio de Enrique de Borb\u00f3n y Margarita de Valois se celebr\u00f3 el 18 de agosto de 1572 en Par\u00eds. Con ese motivo acudi\u00f3 a la capital francesa un n\u00famero muy considerable de gentileshombres hugonotes, lo que cre\u00f3 una visible tensi\u00f3n con la poblaci\u00f3n de la capital del reino, mayoritariamente cat\u00f3lica. En ese clima enrarecido, el d\u00eda 22&nbsp;<strong>Coligny fue v\u00edctima de un atentado<\/strong>: cuando volv\u00eda de una reuni\u00f3n del Consejo del rey, un francotirador le dispar\u00f3 desde una ventana, y aunque el almirante salv\u00f3 la vida gracias a que se hab\u00eda agachado en ese momento para atarse un zapato, result\u00f3 gravemente herido en un brazo y se le traslad\u00f3 r\u00e1pidamente a su residencia. Carlos IX se apresur\u00f3 a visitar al almirante, para<strong>&nbsp;prometer justicia y tranquilizar a sus seguidores<\/strong>, pero se encontr\u00f3 con la ira de los protestantes que responsabilizaban del intento de magnicidio al entorno regio, particularmente a&nbsp;<strong>Catalina de M\u00e9dicis y a los Guisa<\/strong>. La reina madre y su consejo vieron en esta movilizaci\u00f3n y en la rabia de los hugonotes una agresi\u00f3n intolerable contra la autoridad y la dignidad real, y al d\u00eda siguiente por la noche, en una reuni\u00f3n con el rey, lograron convencerlo de que era necesario tomar una medida dr\u00e1stica:&nbsp;<strong>eliminar a todos los l\u00edderes del movimiento protestante<\/strong>&nbsp;reunidos en Par\u00eds antes de que \u00e9stos se organizaran y atacaran la corte.<\/p>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n \u2013una ablaci\u00f3n quir\u00fargica preventiva, la ha denominado la historiadora Arlette Jouanna\u2013 se llev\u00f3 a cabo esa misma noche. Tras cerrar las puertas de la ciudad y convocar a la milicia municipal, a las tres de la madrugada&nbsp;<strong>tocaron a rebato las campanas de una iglesia de Par\u00eds<\/strong>, se\u00f1al del inicio de la matanza. El joven duque&nbsp;<strong>Enrique de Guisa<\/strong>&nbsp;se encarg\u00f3 de&nbsp;<strong>ir a la casa donde yac\u00eda Coligny,<\/strong>&nbsp;a quien acusaba de haber ordenado la muerte de su padre en 1563, para asesinarlo junto a su s\u00e9quito. Los asesinos entraron en el patio y el almirante, desde su lecho, pidi\u00f3 a sus compa\u00f1eros que huyeran, lo que hicieron saliendo por una ventana. El herido pidi\u00f3 a un oficial alem\u00e1n del duque de Guisa: \u00abJoven, respeta mis cabellos grises y mi vejez\u00bb, pero \u00e9ste no dud\u00f3 en hundir su espada en el pecho del l\u00edder protestante, que fue rematado por otros soldados.&nbsp;<strong>Su cad\u00e1ver fue decapitado<\/strong>, arrojado por la ventana y arrastrado por las calles.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Noche de terror<\/h3>\n\n\n\n<p>En el palacio del Louvre,<strong>&nbsp;los guardias reales sacaron a los hugonotes de la cama para degollarlos<\/strong>, sin dejarles opci\u00f3n de defenderse. Muchos, tratando de escapar, se vieron atrapados en el gran patio del palacio, donde los remataron alabarderos suizos. En el resto de Par\u00eds, los ciudadanos armados se lanzaron a la caza de los protestantes, f\u00e1cilmente identificables por el vestido negro que llevaban. Convencidos de obedecer un mandato divino,&nbsp;<strong>asesinaron a hombres, mujeres y ni\u00f1os<\/strong>&nbsp;con una brutalidad extrema.&nbsp;<strong>El embajador espa\u00f1ol<\/strong>, Diego de Z\u00fa\u00f1iga, dec\u00eda en una carta a Felipe II:<br>\u00abMientras escribo, los est\u00e1n matando a todos, los desnudan, los arrastran por las calles,&nbsp;<strong>saquean las viviendas<\/strong>&nbsp;y no perdonan ni a los ni\u00f1os. \u00a1<strong>Bendito sea Dios<\/strong>, que ha convertido a los pr\u00edncipes franceses a Su causa! \u00a1Quiera \u00e9l inspirar sus corazones para que<strong>&nbsp;contin\u00faen como han empezado<\/strong>!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/content-historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2022\/09\/15\/fragonard-1835-margarita-valois-enrique-louvre_2ed75584_800x1094.jpeg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Enrique de Navarra es salvado por su mujer Margarita de Valois durante la caza de protestantes en palacio.&nbsp;Alexandre-\u00c9variste Fragonard, 1835, Museo del Louvre.Foto: Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En la tarde del d\u00eda 24, Carlos IX, horrorizado, intent\u00f3 parar una acci\u00f3n que&nbsp;<strong>se les hab\u00eda ido claramente de las manos<\/strong>, pero sus intentos fueron infructuosos. Los homicidios no s\u00f3lo se prolongaron varios d\u00edas en Par\u00eds, sino que&nbsp;<strong>se contagiaron a otras ciudades de Francia<\/strong>. En total en todo el reino murieron asesinadas unas diez mil personas, unas dos mil tan s\u00f3lo en la capital, aunque las cifras son siempre de dif\u00edcil verificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/content-historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2022\/09\/15\/paul-emil-jacobs-1802-66-charles-ix-of-france-1550-74-on-the-night-of-the-massacre-of-st-bartholomew-rcin-403715-royal-collection_02585f20_800x992.jpeg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Carlos IX de Francia durante la masacre seg\u00fan&nbsp;Paul Emil Jacobs,&nbsp;1839.&nbsp;Colecci\u00f3n Real, Londres.Foto: Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando pas\u00f3 la tormenta, cada uno de los bandos hizo su propia lectura de los hechos. Para los protestantes, la matanza hab\u00eda sido el resultado de una conspiraci\u00f3n urdida durante largo tiempo por la siniestra reina \u00abitaliana\u00bb y el no menos oscuro rey de Espa\u00f1a, Felipe II; por ello, muchos&nbsp;<strong>rompieron con la monarqu\u00eda de los Valois<\/strong>&nbsp;y defendieron el derecho del pueblo a resistir contra un rey tirano. Para el papado, en cambio, el suceso fue un triunfo espectacular, una nueva muestra del&nbsp;<strong>favor de Dios a la Iglesia cat\u00f3lica<\/strong>, un a\u00f1o despu\u00e9s de la gran victoria de la Cristiandad frente al Imperio otomano en la batalla de Lepanto. Para el rey de Espa\u00f1a y su gobernador en Flandes, el duque de Alba, era simplemente un alivio que les permit\u00eda centrar sus esfuerzos en&nbsp;<strong>reprimir a los rebeldes<\/strong>&nbsp;en los Pa\u00edses Bajos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Violencia purificadora<\/h3>\n\n\n\n<p>De lo que no cabe duda es del car\u00e1cter enormemente popular que tuvo la matanza. Por supuesto, la de San Bartolom\u00e9 no fue la primera ni ser\u00eda la \u00faltima de las masacres que en nombre de la religi\u00f3n perpetraron cat\u00f3licos y protestantes. Antes y despu\u00e9s de 1572 se produjeron hechos semejantes no s\u00f3lo en Francia, sino tambi\u00e9n&nbsp;<strong>en otras partes de Europa<\/strong>&nbsp;como Flandes, Irlanda, Escocia, Inglaterra o Alemania. En todos esos casos, la violencia se entend\u00eda como una manera de&nbsp;<strong>purgar el cuerpo social<\/strong>&nbsp;de los elementos que se ve\u00edan como una amenaza, como una peste. La masacre adquir\u00eda as\u00ed, en el imaginario de los asesinos que la perpetraban, una funci\u00f3n urgente, preventiva y terap\u00e9utica. De ah\u00ed el ensa\u00f1amiento de los cat\u00f3licos parisinos con los cad\u00e1veres de los hugonotes, a los que se destripaba para mostrar sus entra\u00f1as, clavadas en picas, como s\u00edmbolo de su pecado. Este tipo de&nbsp;<strong>deshumanizaci\u00f3n de las v\u00edctimas<\/strong>&nbsp;por parte de los verdugos fue una constante de las guerras de religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/content-historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2022\/09\/15\/debat-ponsan-matin-louvre_cfa8e436_800x628.jpeg\" alt=\"Debat-Ponsan-matin-Louvre\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Catalina de M\u00e9dicis sale del Louvre a la ma\u00f1ana siguiente para contemplar el resultado de la masacre.&nbsp;Edouard Debat-Ponsan, 1880, Museo de Arte&nbsp;Roger-Quilliot, Clermont Ferrand.Foto: Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la movilizaci\u00f3n del pueblo cat\u00f3lico de Par\u00eds fue tambi\u00e9n expresi\u00f3n de su propia cultura urbana, una respuesta a lo que consideraban&nbsp;<strong>una amenaza a sus tradiciones<\/strong>, encarnada por los gentileshombres protestantes que durante aquellos d\u00edas campaban armados por la ciudad. El inicio de la matanza en el Louvre se interpret\u00f3 como una autorizaci\u00f3n regia para que la comunidad local se activara, tomara su destino en sus manos y&nbsp;<strong>eliminara lo que ve\u00eda como una agresi\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Acabar con las cabezas del protestantismo militar no hizo desaparecer a los hugonotes, que siguieron luchando empecinada y valientemente por defender su derecho a existir. De hecho, fue&nbsp;<strong>un superviviente<\/strong>&nbsp;de la Noche de San Bartolom\u00e9,&nbsp;<strong>Enrique de Navarra<\/strong>, quien al t\u00e9rmino de una guerra que parec\u00eda interminable har\u00eda su entrada triunfal en Par\u00eds, en 1594, como Enrique IV de Francia, no sin antes&nbsp;<strong>convertirse al catolicismo<\/strong>. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde el monarca promulgar\u00eda el Edicto de Nantes, una ley de tolerancia religiosa que ten\u00eda como objetivo, mediante la reafirmaci\u00f3n del poder absoluto de la monarqu\u00eda, impedir que en el futuro volviera a producirse un estallido de violencia como el que ensangrent\u00f3 Par\u00eds en 1572.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/paris-1572-matanza-noche-san-bartolome_18364\">https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/paris-1572-matanza-noche-san-bartolome_18364<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La espiral de violencia entre cat\u00f3licos y protestantes desencadenada por las guerras de religi\u00f3n en Francia culmin\u00f3 con una terrible [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":105441,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[41139,41141,41140,41138],"class_list":["post-105440","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-catalina-de-medicis","tag-enfrique-de-navarra","tag-hugonotes","tag-la-noche-de-san-bartolome"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105440"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105440\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":105442,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105440\/revisions\/105442"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}