{"id":104240,"date":"2025-08-07T07:03:23","date_gmt":"2025-08-07T13:03:23","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=104240"},"modified":"2025-08-07T07:03:24","modified_gmt":"2025-08-07T13:03:24","slug":"opinion-el-sentido-religioso-y-los-espiritus-inquietos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-el-sentido-religioso-y-los-espiritus-inquietos\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | El sentido religioso y los esp\u00edritus inquietos"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"500\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-71831\" style=\"width:237px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar.jpeg 500w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar-300x300.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e1a3a2401b90313040be328de3e1528\"><strong><em>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quiero plantear de inicio&nbsp;<strong>mi<\/strong>&nbsp;<strong>tesis&nbsp;<\/strong>sobre el&nbsp;<strong>sentido religioso<\/strong>. Es la b\u00fasqueda de respuestas razonables a las preguntas fundamentales sobre la existencia de las cosas, de la realidad \u00faltima, profunda, y de&nbsp;<strong>nuestra existencia personal<\/strong>&nbsp;en ese concierto de lo real. Y se va configurando con las respuestas que, a lo largo de la vida, vamos encontrando, asumiendo y viviendo. No s\u00f3lo es la constataci\u00f3n de nuestra&nbsp;<strong>existencia consciente<\/strong>, sino la&nbsp;<strong>b\u00fasqueda de su significado<\/strong>. Todos poseemos el&nbsp;<strong>sentido religioso<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, tal sentido se hace visible en los\u00a0<strong>esp\u00edritus inquietos<\/strong>, cuyas caracter\u00edsticas principales son la b\u00fasqueda del significado de la realidad y el cuidado de s\u00ed en vistas de tal significado. Actualmente esos esp\u00edritus conllevan el\u00a0<strong>descubrimiento<\/strong>\u00a0de\u00a0<strong>nuevas formas de religiosidad<\/strong>, a veces sin forma definida, pero que apuntan a la b\u00fasqueda del significado \u00faltimo de la existencia. Incluso, aunque la respuesta fuese negativa, como la que dice un personaje de A. Camus:\u00a0<em>\u201clos hombres mueren y no son felices\u201d<\/em>, ah\u00ed hay una convicci\u00f3n profunda que implica el sentido religioso: la\u00a0<strong>vida carece de sentido<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n soy? \u00bfPara qu\u00e9 soy? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene mi existencia personal? Son<strong>&nbsp;preguntas<\/strong>&nbsp;que interpelan a los hombres y mujeres de todos los tiempos. El primer dato es que me doy cuenta que soy, que tengo ser. Hay aqu\u00ed&nbsp;<strong>dos constataciones<\/strong>: 1)&nbsp;<strong>Mi ser<\/strong>&nbsp;(soy, existo); 2)&nbsp;<strong>Me doy cuenta de ello<\/strong>. Mi ser me es presente a m\u00ed mismo, a mi conciencia. Hay otros seres que tambi\u00e9n est\u00e1n ah\u00ed, son, existen, pero su existencia no les es presente. En el caso de los seres humanos, su ser \u2014al serles presente\u2014 adquiere \u201cdoble\u201d existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Doble en este sentido: si s\u00f3lo existieran, como las dem\u00e1s cosas, como la piedra, el vegetal o el animal, su existencia se reducir\u00eda a estar ah\u00ed, ser parte del&nbsp;<strong>concierto de las cosas<\/strong>&nbsp;existentes en el orden natural. Esta ser\u00eda una existencia no presente: ausente. Pero, al ser conscientes de su existencia, al serles \u00e9sta presente a su conciencia, tal presencia es una suerte de&nbsp;<strong>existencia aut\u00e9ntica<\/strong>, especial, peculiar: presente; por tanto, existencia verdadera, aut\u00e9ntica, real, en otra dimensi\u00f3n:&nbsp;<strong>existencia espiritual<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, por tanto, de un ser especial, este ser \u2014el humano\u2014, no s\u00f3lo existe en el concierto de las dem\u00e1s cosas del universo, del mundo y de lo existente, sino que, la&nbsp;<strong>presencia de su ser a s\u00ed mismo<\/strong>, les impele a interrogarse m\u00e1s all\u00e1 de su ser: Esta existencia que me es presente a mi conciencia, \u00bftiene un sentido, una direcci\u00f3n, un significado<strong>? Ser conscientes de la existencia<\/strong>&nbsp;\u2014de nuestro ser\u2014 nos lleva a<strong>&nbsp;preguntarnos<\/strong>: \u00bfTiene sentido esta existencia, este ser que soy yo mismo?<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed pasamos del&nbsp;<strong>\u00ab\u00bfQui\u00e9n soy?\u00bb<\/strong>&nbsp;al&nbsp;<strong>\u00ab\u00bfpara qu\u00e9 soy?\u00bb&nbsp;<\/strong>Pasamos de nuestra vida al sentido de nuestra vida, del mero vivir al significado de nuestra existencia peculiar. Mejor dicho, pasamos de la vida ordinaria al&nbsp;<strong>significado de nuestra vida<\/strong>. Es cierto que podemos vivir sin plantearnos esas preguntas, a la manera de las cosas y de los dem\u00e1s seres vivos: sin existencia presente. Caminar as\u00ed, con una&nbsp;<strong>existencia ausente<\/strong>, ser\u00eda como no existir, como no existir realmente, sino a la manera de las cosas. Ser\u00edamos zombies.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>sentido religioso<\/strong>&nbsp;tiene que ver con esa conexi\u00f3n entre la existencia y su darse cuenta (\u00ab\u00bfqui\u00e9n soy?\u00bb), entre este darse cuenta con el significado tanto de la existencia como de la&nbsp;<strong>conciencia de esa existencia<\/strong>&nbsp;(\u00ab\u00bfpara qu\u00e9 soy?\u00bb). En \u00faltima instancia: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significado tiene mi vida, mi existencia?\u00bb El sentido religioso es esa&nbsp;<strong>b\u00fasqueda del significado<\/strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>direcci\u00f3n de la existencia<\/strong>&nbsp;en general de todas las cosas, y de la existencia especial \u2014consciente\u2014 del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTiene sentido la existencia? La vida, \u00bftiene significado? Hay diversas respuestas. La&nbsp;<strong>b\u00fasqueda<\/strong>&nbsp;\u2014podemos decir\u2014 est\u00e1 impulsada por el&nbsp;<strong>sentido religioso<\/strong>, m\u00e1s aun, \u00a1es el sentido religioso! Todos buscamos una respuesta; este deseo de conocer, de saber y de alcanzar la respuesta es una dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica que todos compartimos. La inquietud por obtener esa respuesta es lo que llamamos&nbsp;<strong>\u00absentido religioso\u00bb<\/strong>, independientemente de la respuesta. El sentido religioso es el deseo de respuesta(s).<\/p>\n\n\n\n<p>En la&nbsp;<strong>historia de la humanidad<\/strong>&nbsp;ha habido cuatro grandes respuestas a la pregunta por el significado de la realidad y de la existencia. En la Antig\u00fcedad se ten\u00eda la visi\u00f3n de que dicho&nbsp;<strong>significado o sentido<\/strong>&nbsp;se encontraba en lo&nbsp;<strong>sagrado<\/strong>&nbsp;de las cosas, especialmente de la naturaleza. \u00c9sta estaba llena de presencias \u2014fastas o nefastas\u2014. El mundo era sagrado, espacio y lugar de lo divino.&nbsp;<em>\u201cTodo est\u00e1 lleno de dioses\u201d,<\/em>&nbsp;exclam\u00f3&nbsp;<strong>Tales de Mileto<\/strong>. Era la visi\u00f3n de los griegos: el mundo es divino, est\u00e1 lleno de&nbsp;<em>logos<\/em>, de sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>En la&nbsp;<strong>tradici\u00f3n judeo-cristiana<\/strong>&nbsp;hay una desacralizaci\u00f3n del cosmos. El mundo no es divino, sino creaci\u00f3n, es criatura. El \u00fanico&nbsp;<strong>ser trascendente es Dios<\/strong>, todo lo dem\u00e1s es creado, contingente, hist\u00f3rico y finito. El ser humano, aunque es todo lo anterior, para el&nbsp;<strong>cristianismo<\/strong>, posee un alma inmortal, por lo tanto, trascendente; m\u00e1s aun, por ser imagen y semejanza de Dios, es criatura, s\u00ed, pero es hijo de Dios por la redenci\u00f3n de Cristo. Dios, aunque es trascendente, est\u00e1 presente en la historia con su Providencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>visi\u00f3n moderna<\/strong>&nbsp;cambia enteramente los paradigmas. El&nbsp;<strong>mundo no es sagrado<\/strong>&nbsp;\u2014como pensaban los antiguos\u2014 ni tampoco est\u00e1 regido por la Providencia divina \u2014como sosten\u00eda el cristianismo\u2014, sino funciona por las leyes del cosmos, del universo y de la historia. La&nbsp;<strong>ciencia<\/strong>&nbsp;\u2014y la raz\u00f3n a trav\u00e9s de ella\u2014 permite tanto su conocimiento como su control, no s\u00f3lo del&nbsp;<strong>orden natural<\/strong>, sino del ser humano mismo, la sociedad y de la historia. El&nbsp;<strong>para\u00edso prometido<\/strong>&nbsp;no hay que buscarlo sino aqu\u00ed y ahora, en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese horizonte abierto por el&nbsp;<strong>pensamiento moderno<\/strong>&nbsp;surg\u00eda una nueva&nbsp;<strong>providencia hist\u00f3rica<\/strong>&nbsp;con dos brazos poderosos, producto del pensamiento y la ciencia humanos: el&nbsp;<strong>Estado y el mercado<\/strong>. Ambas instancias le dar\u00edan a los seres humanos el bienestar, la paz duradera y la felicidad. El&nbsp;<strong>progreso<\/strong>&nbsp;era el camino para tales logros. El cielo hab\u00eda ca\u00eddo y era preciso construir la tierra, la historia, al hombre nuevo, a la nueva humanidad. La<strong>&nbsp;raz\u00f3n<\/strong>&nbsp;finalmente vencer\u00eda a la&nbsp;<strong>fe<\/strong>. Pero la raz\u00f3n fue vencida por el&nbsp;<strong>poder<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la&nbsp;<strong>raz\u00f3n se someti\u00f3 al poder<\/strong>, en eso consiste la&nbsp;<strong>crisis de la Modernidad<\/strong>&nbsp;y el fracaso de sus grandes ideales (libertad, igualdad y fraternidad). Hubo logros sobre la&nbsp;<strong>libertad y la igualdad<\/strong>, pero no sobre la&nbsp;<strong>fraternidad<\/strong>: los hombres han dejado de ser hermanos. Por el contrario, se impuso el esp\u00edritu de la discordia y de adoraci\u00f3n del poder. En el fondo se colaps\u00f3 la convicci\u00f3n central de la raz\u00f3n: la certeza de la verdad. Pero la verdad \u2014para esta Modernidad\u2014 no es sino la&nbsp;<strong>din\u00e1mica del poder<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>colapso de la raz\u00f3n<\/strong>&nbsp;en el altar del poder dio las pautas para una nueva lectura. El sentido de las cosas no est\u00e1 en ellas mismas \u2014como lo vieron los antiguos\u2014 ni en el m\u00e1s all\u00e1 de la&nbsp;<strong>historia y la acci\u00f3n<\/strong>&nbsp;de la Providencia en la historia \u2014como sostiene el cristianismo\u2014 ni mucho menos en el dominio de las leyes del cosmos. El individuo est\u00e1 solo ante el todo de la existencia. El&nbsp;<strong>cosmos&nbsp;<\/strong>no tiene respuesta a ninguna de sus inquietudes.&nbsp;<strong>No hay sentido de la vida&nbsp;<\/strong>sino el que cada quien quiera y pueda darle.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esa nada de las cosas (nihilismo llano), al ser humano no le queda m\u00e1s que&nbsp;<strong>construir sus propios valores<\/strong>; valores que no ser\u00e1n como los principios del pensamiento antiguo ni como los del pensamiento cristiano; ni siquiera como los del pensamiento moderno.&nbsp;<strong>Antig\u00fcedad<\/strong>,&nbsp;<strong>cristianismo<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Modernidad<\/strong>&nbsp;no son sino&nbsp;<strong>metarrelatos<\/strong>, mitos, que han mostrado su fracaso. Los valores del nihilismo son ocasionales, ef\u00edmeros, sustituibles. Hay que vivir sabiendo que la vida es f\u00e1bula.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>sentido religioso&nbsp;<\/strong>es, insistamos, esa b\u00fasqueda por el sentido de la existencia. Es la b\u00fasqueda de la raz\u00f3n por encontrar significado a todas las cosas, a la realidad y a la propia existencia humana. Esa b\u00fasqueda racional es el impulso mismo del sentido religioso. El&nbsp;<strong>sentido religioso<\/strong>&nbsp;mueve a la historia y se expresa en la historia \u2014como lo hemos visto en esas cuatro grandes lecturas\u2014. Todos los seres humanos buscamos respuestas a nuestras preguntas. Esa b\u00fasqueda y su respuesta son el sentido religioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Las respuestas son variadas e incluso una de ellas niega que haya un sentido o significado de la vida y de la existencia. Se trata del&nbsp;<strong>nihilismo<\/strong>, esa visi\u00f3n que niega que la vida humana tenga significado y direcci\u00f3n. En tal perspectiva, un ateo o un agn\u00f3stico, al buscar respuestas racionales, busca ese re-ligare, esa conexi\u00f3n, esa respuesta a sus preguntas. Y, aunque termine negando que haya un sentido de la vida, expresa n\u00edtidamente el sentido religioso. El&nbsp;<strong>sentido religioso es universal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los esp\u00edritus inquietos, es decir, para aquellos que no han apagado en su&nbsp;<strong>mente<\/strong>&nbsp;y en su&nbsp;<strong>coraz\u00f3n&nbsp;<\/strong>la llama de las preguntas fundamentales, saben que la respuesta a \u00e9stas tiene que existir. Si no hubiera respuesta estar\u00edamos frente a una&nbsp;<strong>exigencia absurda<\/strong>&nbsp;<strong>de la raz\u00f3n<\/strong>: \u00bfPor qu\u00e9 hay pregunta y no hay respuesta? Eso ser\u00eda absurdo. Por el contrario, si hay pregunta y \u00e9sta es razonable, debe haber respuesta. Podremos tener dudas de las respuestas, pero sin respuestas, insistimos, las&nbsp;<strong>preguntas ser\u00edan absurdas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, de las respuestas que hemos considerado, todas tienen su&nbsp;<strong>n\u00facleo de verdad<\/strong>, de constataci\u00f3n y\/o verificaci\u00f3n, al menos en parte; si bien, al compararlas, podr\u00edamos se\u00f1alar cu\u00e1l es la que m\u00e1s responde a nuestras inquietudes profundas. La Antig\u00fcedad nos hered\u00f3 la capacidad de encontrar<strong>&nbsp;huellas<\/strong>&nbsp;<strong>de misterio<\/strong>&nbsp;en las cosas mismas. El judeo-cristianismo nos abri\u00f3 las puertas de la&nbsp;<strong>trascendencia espiritual<\/strong>. La Modernidad clarific\u00f3 el&nbsp;<strong>sistema de leyes funcionales<\/strong>. Incluso el nihilismo dio el giro no al sentido sino hacia la&nbsp;<strong>vida misma<\/strong>. Sin caer en el sincretismo, hay que valorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy&nbsp;<strong>cristiano<\/strong>, pero tambi\u00e9n valoro el pensamiento antiguo; soy cristiano, pero tambi\u00e9n&nbsp;<strong>moderno&nbsp;<\/strong>(hay que construir la tierra sin dejar de mirar el cielo); soy cristiano y constato que en esta vida \u201clos hombres mueren y no son felices\u201d. Estoy convencido de que Dios mismo se ha hecho carne en Cristo, que es camino, verdad y vida. Incluso, como&nbsp;<strong>Dostoievski<\/strong>,&nbsp;<em>\u201csi alguien me demostrara y me convenciera de que Cristo no es la verdad, yo preferir\u00eda a Cristo que a la verdad.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soy cristiano<\/strong>&nbsp;no por ser perfecto ni por ser coherente \u2014todo lo contrario\u2014, sino porque&nbsp;<strong>necesito de esa persona<\/strong>&nbsp;que dijo de s\u00ed misma:&nbsp;<em>\u201cno he venido a sanar a los sanos, sino a los enfermos\u201d<\/em>&nbsp;(Mt 9, 12).<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>+ OPINI\u00d3N : Las opiniones expresadas son responsabilidad del autor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez Quiero plantear de inicio&nbsp;mi&nbsp;tesis&nbsp;sobre el&nbsp;sentido religioso. 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