Por Jesús Manuel Hernández

Hay personas que se levantan con el pie izquierdo el lunes y todo les viene mal a lo largo de la semana. No es el caso del presidente Andrés Manuel, quien o goza de buena suerte, o los chamanes le han hecho buenos trabajos y el espíritu de los pueblos originarios le protege. Incluso habrá quien le atribuya los hechos de la semana a ese misterio de la sincronicidad de Carl Jung donde las coincidencias se unen en un instante.

La semana del III Informe aparecía acomodarle más o menos bien, se la mancharon las críticas al regreso a clases presenciales con los riesgos que conllevan; los pronósticos inmediatos del crecimiento de contagios de Covid, derivados de los récords conseguidos días antes, históricos en el tiempo de la pandemia en México.

El tuit de Pascal Beltrán anunciando la renuncia de Julio Scherer, seguida por algunos portales y cuyo impacto superó inmediatamente los cambios en el gabinete con el paisano-primo del presidente a la cabeza.

El desmentido, culpando a los medios de comunicación, de tal renuncia, emanado desde la vocería presidencial y el hecho confirmado por el propio Presidente en la despedida a “su hermano” como a los grandes toreros, por la “Puerta Grande”, desde el mismísimo Palacio Nacional, en un hecho sin precedentes que aumentó las especulaciones sobre la división interna en el gabinete con miras al 2024.

Desde hace algunos días los ojos de los observadores están sobre las decisiones, los detalles presidenciales que asomen algún anuncio con miras a quién será el heredero o heredera de la fuerza lopezobradorista en el relevo sexenal.

El Presidente asume toda la dirección, toda la estrategia, toda la responsabilidad de dirigir su sucesión, dentro de su estilo y apegado a sus principios y prácticas políticas y por ende ha procedido a concentrar más el poder.

Los expertos apuntan a un reducido número de precandidatos, siempre los mismos desde el inicio del sexenio, pero he aquí que el Presidente va dando sorpresas y le acude Fortuna, la diosa de la suerte en la mitología romana, aunque a él, personalmente la va más Huehuecóyotl, la deidad de la buena suerte en el México Prehispánico tan puesto en valor en esta administración.

¿Quién fuera a pensar a estas alturas que una estrategia envuelta en la geopolítica de Iberoamérica, encabezada por la Fundación Disenso, le pusiera en charola de plata el nuevo argumento para defender la continuidad de la carga ideológica de la Silla Presidencial?

La visita de Santiago Abascal, líder del partido VOX en España para sumar a varios políticos, principalmente del PAN a la convocatoria de la llamada Carta Madrid, en varias naciones del Continente, entre otras México, ha desbordado las viejas premisas del radicalismo, de derecha extrema de los políticos panistas, pero qué necesidad había en estos momentos a ser anfitriones de Vox, ¿acaso nadie calculó los daños directos y colaterales?

Un verdadero regalo de Huehuecóyotl  a su hijo predilecto en tierras mesoamericanas.

Mire usted que a estas alturas venir a revivir esas confrontaciones, sólo beneficia al partido del Presidente y perjudica terriblemente a la alianza convocada por una parte del PAN, del PRI y del PRD.

Sinceramente hay gente que se levanta con mucha suerte, y la semana pasada a Andrés Manuel, como diría el clásico, se le hizo realidad aquello de “La fortuna es la madre de los necios”.

O por lo menos, así me lo parece.

losperiodistas.com.mx@gmail.com

Video: https://youtu.be/R-wEOpVqqZQ

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